Diario de León | Lunes, 25 de septiembre de 2017

LEÓN ■ PLANES PARA LA CIUDAD

León retoma la Ronda Interior tras 20 años para descongestionar el mayor tapón de tráfico de la ciudad

El Ayuntamiento dota 3,9 millones en el presupuesto para pagar las expropiaciones en el Espolón y abrir el camino a la ejecución del vial y la peatonalización de Carreras y Los Cubos

13/09/2017

ÁLVARO CABALLERO | LEÓN

Veinte años después de que se iniciaran las adquisiciones de las tres primeras parcelas y se paralizaran de repente las demás, el Ayuntamiento de León rematará en un solo paquete el expediente expropiatorio de la manzana formada por las calles Alfonso el Justiciero y Fernando I. El desbloqueo al proyecto, enquistado en la mesa de las últimas cinco corporaciones municipales, llegará por medio de una modificación de crédito, dentro del presupuesto de este mismo año, con la que habilitar los 3,9 millones de euros que restan para adquirir las 25 parcelas existentes, 22 de ellas edificadas.

No quedará ninguna en pie. La operación servirá para derribarlas y construir sobre el suelo que hoy ocupan el tramo de la ronda Interior que comunicará la plaza del Espolón con La Palomera, donde se acumula el mayor tapón de tráfico interno de la ciudad. Como beneficio colateral, se peatonalizará la calle Carreras y la carretera de Los Cubos: un proyecto que encontrará los 2,2 millones de euros para su ejecución dentro de los 28 millones del programa de desarrollo sostenible (Edusi), pensado para los barrios del norte de la ciudad y cofinanciado a partes iguales por la Unión Europea y el Ayuntamiento de León.

El expediente, previa fiscalización de Intervención, se impulsará a partir de la comisión informativa de Hacienda prevista para la próxima semana y se ratificará en el Pleno de finales de mes. La reunión servirá para sacar adelante la modificación presupuestaria con la que traspasar 3 millones de euros para la partida de expropiaciones, en la que ya hay dotación en este ejercicio y remanentes arrastrados de otros ejercicios por valor de un millón de euros. Los fondos para completar los 3,9 millones saldrán casi en su mayoría del capítulo de personal, en el que existe dotación para cubrir plazas que no se han ocupado ni lo harán durante todo el ejercicio. El ‘colchón’ monetario generado se empleará para afrontar el proyecto —postergado año tras año con la justificación de que no existían fondos— en lugar de que se acumule, termine como remanente de crédito al final del año y se destine al pago de deuda, como se ha hecho en otras ocasiones.

La vía hallada para afrontar las expropiaciones acaba con los planteamientos teóricos que nunca pasaron del papel. Sin capacidad para poder financiarla, debido a la situación económica, la operación se había fiado a los beneficios que se obtuvieran de la urbanización del cuartel de Almansa. Al Ayuntamiento de León le corresponderían una parte de los aprovechamientos de los terrenos, cedidos en 1923 de manera gratuita al Ministerio de Defensa a cambio de que instalara el acuartelamiento, que se cerró sin que retornaran a titularidad municipal, por lo que se mantienen en el escaparate de venta del departamento estatal para intentar hacer negocio. No ha aparecido quién los compre, ni existe ahora plan para desarrollarlos por medio de Sepes, como se preveía en el convenio que se firmó en 2009, lo que ha hecho que se opte por buscar una alternativa viable sin esperar ya más.

La solución creada con fondos propios concede un horizonte para los propietarios de las viviendas de la manzana, donde tan sólo se habían abonado ya hace más de 20 años 255.736 euros por la adquisición de tres parcelas en las que ahora existe un aparcamiento en precario. En la actualidad, están en tierra de nadie. Desde que se aprobó el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) se considera que se encuentran «fuera de ordenación», debido a que donde se hallan sus casas el plano refleja que debe ir un vial. La consideración técnica deriva en que el Ayuntamiento de León no concede licencia más que para obras de mantenimiento de los edificios, la mitad de los cuales se encuentran deshabitados y en condiciones de abandono. Como resultado, apenas resisten medio centenar de vecinos, la mayoría de ellos inquilinos de rentas antiguas que rondan los 30 euros mensuales.

Su expropiación dependerá de la celeridad con la que avance el expediente. Una vez asentado el presupuesto, la Concejalía de Urbanismo espera contar en el primer semestre del próximo año con toda la tramitación finalizada, si no hay controversia con el pago de los justiprecios a cada uno de los propietarios. Para el cálculo, el Ayuntamiento de León se apoya en el documento aprobado en 2009 por la empresa Omicron Amepro, en el que se explicitan y justifican todos los conceptos que dan lugar a la factura del expropiatorio forzoso.

Los meses de tramitación de las expropiaciones se aprovecharán para definir el proyecto de urbanización, cuyo encargo se encuentra ya encima de la mesa de los técnicos del departamento de Urbanismo, dirigido por Ana Franco. Los profesionales del consistorio serán los encargados de marcar las guías de una actuación en la que se anotan los derribos de las edificaciones, la ejecución del vial de gran capacidad entre El Espolón y el cruce con la calle La Palomera y la peatonalización de Carreras y Los Cubos.

Los cálculos previos adelantan que la intervención completa rondará los 2,2 millones de euros. El presupuesto entrará dentro del programa Edusi, en el que la Unión Europea no permitía incluir los costes de las expropiaciones, pero sí la ejecución de proyectos de desarrollo sostenible, siempre que se encuadren en alguno de los seis barrios del norte que forman parte de la propuesta presentada a la convocatoria pública comunitaria: La Inmaculada, Cantamilanos, San Esteban, Las Ventas, La Asunción y San Mamés.

Como parte de éste último, la actuación servirá para desatascar de tráfico El Espolón. El nuevo vial de gran capacidad llegará desde la plaza hasta el encuentro con la calle La Palomera. Allí, previa solución del cruce con una rotonda, desembocará en Monja Etheria, una vía con capacidad tan solo para dos carriles que deberá ser reorganizada. A través de esta calle el tramo confluirá con Príncipe de Asturias, ya dentro de la ronda Interior, que comunica desde San Juan de Dios hasta la avenida Real del Ejido.

El tráfico que se desviará por la nueva arteria permitirá conseguir otro de los retos de la ciudad: la peatonalización del entorno de la muralla, que sólo quedaría a partir de entonces sometida a la cercanía de la circulación de vehículos en el tramo de Ramón y Cajal.

Los plazos de ejecución del proyecto urbanístico dependerán de cómo evolucione el expediente expropiatorio. Pese a que la financiación de las actuaciones del Edusi europeo abarcan hasta 2022, desde el Ayuntamiento de León confían en que haya resultados visibles ya dentro de este mandato, que finaliza en la primavera de 2019. Seis corporaciones después de que se iniciara.