Diario de León | Jueves, 23 de noviembre de 2017

PROVINCIA ■ LA EMPRESA TRAS EL INCENDIO

CC OO denuncia ante Trabajo los «abusos» en Embutidos Rodríguez

Critican la permisividad de la Junta con una empresa que incumple los compromisos firmados

14/09/2017

maría j. muñiz | león

Un modelo «nefasto, precario y abusivo», con ritmos de trabajo elevados y sin control que han disparado la siniestralidad laboral y las bajas, y han puesto también en evidencia que algunos trabajadores no habían sido dados de alta en la Seguridad Social. Salarios de unos 700 euros por más de ocho horas de trabajo, despidos para quienes acudan a los sindicatos y renuncia a sus derechos de cooperativistas para los que buscan nuevas alternativas laborales. Son las condiciones laborales de los alrededor de 300 empleados de la reconstruida Embutidos Rodríguez, según denunció ayer el sindicato CC OO, que adelantó que llevará ante la Inspección de Trabajo a la empresa.

A pesar de la ayuda recibida de los sindicatos y las administraciones tras el incendio sufrido por la compañía cárnica en mayo de 2016, el sindicato denuncia que sus gestores sólo se han movido en esta etapa por la «avaricia y la usura, evitando los costes de las cotizaciones», según explicó ayer Juan Manuel Ramos, vicesecretario de Política Sindical de CC OO de Castilla y León. Por lo que el sindicato denuncia también la «permisividad» de la Junta de Castilla y León, ya que se han incumplido acuerdos alcanzados en la Fundación Anclaje, que determinó las condiciones de ayuda para el resurgimiento de la empresa. Entre ellas, un nuevo modelo de relación laboral que no se basara en el cooperativismo. Algo que también se ha incumplido, denuncian los sindicalistas.

Ramos lamentó que los trabajadores «no puedan alzar la voz, porque son despedidos»; pero señaló que el sindicato tiene constancia de un ritmo de trabajo «sin control ni organización» que provoca accidentes laborales y bajas. Accidentes que han puesto en evidencia que las altas en la Seguridad Social no se producen en algunos casos en el momento de comenzar el empleo, sino días más tarde. También denunció que frente a este ritmo frenético de trabajo «las retribuciones económicas son ridículas, unos 700 euros, en muchos casos no alcanzan ni los mínimos del convenio».

Además, si alguno de los trabajadores busca un nuevo camino laboral se le obliga a «renunciar a todos sus derechos como cooperativista». Y este es otro de los puntos en los que el sindicato está dispuesto a mostrarse más combativo. «El acuerdo firmado en la Fundación Anclaje, incluso un documento de las grandes industrias agroalimentarias, señala que el modelo de trabajo asociado que se plantea es precario, ya que acarrea la absoluta desprotección de los cooperativistas. Algo que se puso de manifiesto en el acuerdo firmado para ayudar a la empresa». Ramos recuerda que tras el incendio que destruyó la fábrica los empleados quedaron «en el más absoluto desamparo. Fue la iniciativa sindical, liderada por CC OO, la que les ha ayudado. Ahora no tiene sentido que se reproduzca un modelo que no sólo se ha mostrado como ineficaz en el sector, sino al que se renunció en el acuerdo de la Fundación Anclaje». Pero la empresa Servicarne no ha cumplido este punto, según CC OO.