Diario de León | Jueves, 19 de octubre de 2017

Zapatillas deportivas a 10 euros; madreñas, a 25

Ambiente veraniego entre el zoco ambulante que toma La Virgen del Camino.

06/10/2017

La Virgen del Camino se transforma en un zoco cada cinco de octubre, con una hilera interminable de puestos de mercados, variados, transversales. Todo cabe. Hasta la oferta de abrigos bajo los treinta grados de un sol de justicia. «Lo tenemos todo para la nieve», grita un vendedor que anima al consumo, en un aviso generoso sobre el devenir de un verano que no va ser eterno. Antes de que muera, viva el «veroño», animan en los puestos con una rima inacabada entre una riada de gente, curiosos, que buscan el cambio de estación en la interminable avenida de tenderetes en la que se convierte durante doce horas La Virgen. Los perdones, las avellanas, esa divisa que es salvoconducto que atestigua que hubo feria y peregrinación a los pies del manto de la Virgen, se ofrecen casi como un chollo; un kilo, ocho euros; dos kilos, quince. Pero ha dejado su condición de producto estrella a otros artículos de nueva actualidad y presencia; las camisetas de equipos de fútbol, por ejemplo, alineadas como rompecabezas, los bolsos, las carteras, las marcas de complementos que lo mismo hacen chaflán con la Avenida de la Aviación que en las calles con más prestancia de París. Por esa sensación de sorpresa que aún define al comercio ambulante, el olor de la sardina obliga a cambiar de rumbo. Y se topa uno con una zapatería. «Deportivas a 10 euros; madreñas a 25». En La Virgen nunca se pierde la perspectiva.