Diario de León | Jueves, 26 de abril de 2018

DEBATE EN LA ARTERIA MÁS EMBLEMÁTICA DE LEÓN

El 60% del comercio de Ordoño quiere la peatonalización para reavivar las ventas

Los establecimientos contrarios a eliminar el tráfico temen que fomente más el paseo y menos las compras.

16/04/2018

A. Calvo/A. G. Puente | León

Sus escaparates comparten acera y apenas unos metros separan dos de los establecimientos con más solera de Ordoño II. Sus propietarios son dos de los comerciantes señeros del sector en la capital y su contrapuesta idea de cómo debe ser la más célebre arteria de la ciudad refleja la división que existe entre los setenta negocios abiertos actualmente en la avenida. En pleno debate sobre la obra y en víspera de su cierre total, salvo el pasillo al tráfico que abrirá hoy en el cruce con las calles Alfonso V y Gil y Carrasco, la cuestión es: ¿peatonalización, sí o no? ¿impulsaría el comercio eliminar el tránsito de vehículos en toda la zona?

Pepe Alija, heredero de una saga con cinco tiendas de moda, entre ellas Fruela, responde rotundo: «Totalmente a favor. Peatonalizar sólo implica generar riqueza y poner en valor todo el entorno, tanto para el comercio como la hostelería. Es la única solución para rentabilizar». Defiende esta opción, que haría extensiva incluso a la calle San Agustín, porque además es la tendencia actual para hacer las ciudades más sostenibles.

Mientras, su vecino Ángel Martínez, propietario de Tengo y otras tres zapaterías en el centro de la ciudad, sostiene que «las peatonalizaciones hacen caer las calles comercialmente, con el tiempo se comprueba que fomentan más el paseo y las terrazas». Prefiere que Ordoño II permanezca tal y como está ahora. «Sin tráfico rodado perderá vida, los clientes son muy cómodos y quieren acercarse lo más posible con su coche, ver movimiento; eso beneficia al negocio», explica el empresario.

Diario de León ha pulsado la opinión de todos los negocios de la avenida —a excepción de las oficinas bancarias— y el apoyo a la peatonalización completa de la avenida suma algo más del 60% de los establecimientos, un respaldo que contrasta con la determinación tomada por el equipo de gobierno del Ayuntamiento. Acaba de anunciar su decisión unilateral de no peatonalizar Ordoño.

Entre los argumentos favorables a la peatonalización el que esgrime desde Mango María Murillo. Incide en que «las calles peatonales se hacen para mejorar las condiciones de vida de la gente y mejorar el comercio». Más entusiastas se muestran desde la Farmacia Mata Espeso: «Comercialmente sería fantástico, pero algo a medias tintas no», asegura Ana María Fernández de Mata. «Salamanca es peatonal y hay mucho ambiente. Además, las tiendas más grandes se instalan siempre en zonas peatonalizadas», concreta la directora de Navarro Óptica, Emilia Jiménez, a lo que Tamara Fernández añade que cerrar Ordoño al tráfico «es beneficioso para todo el mundo y también comercialmente. Al final, León es una ciudad para el turismo y al comercio le vendría mejor».

«Peatonalizar Ordoño crearía un lugar más cómodo para pasar y gracias a que no habría coches, la gente se movería libremente y se fomentaría el comercio, además de que se reduciría la contaminación», dice Andrea Salas, desde Arenal Perfumerías.

La sostenibilidad, la mejora de la calidad de vida, bajo la premisa siempre de apostar por una buena red de transporte público e impulsar el uso de las bicicletas, forman el pilar fundamental de los argumentos a favor de la peatonalización, alegando también «que los cambios al principio cuestan, pero son buenos para todos».

En el frente del no, Genaro Galán, desde Uría, uno de los establecimientos con más décadas de vida en Ordoño II. «Sería una barbaridad comercial, algo demencial. Sobran aceras para esta ciudad, que está muerta». En este mismo lado se encuentra, unos metros más abajo, el responsable de La Artesa, Luis Miguel Díez. Sus argumentos se centran en que la avenida «es compatible para coches y peatones. Tiene un ancho suficiente para ambos», a lo que suma la vertiente administrativa de la vía. Destaca también «la fractura que existe en la ciudad desde El Ejido hasta Guzmán, generada por la peatonalización del casco histórico».

Al principio de Ordoño desde Guzman, en la margen izquierda, Roberto Fidalgo, de Gallery House, enfatiza: «Nos interesa la gente que compra, no la que mira». Y cree que justamente las peatonalizaciones lo que incentivan son el disfrute de las calles y no las compras. «Muchos clientes si no pueden entrar en coche, no vienen». Al lado, en la tienda Cavalinho, Yara Piernas recuerda que en «Ordoño hay muchísimo comercio, si lo peatonalizan dejan la zona aislada». Sin embargo, Paco González, que a pocos metros regenta Dania Peluquerías manifiesta: «La peatonalización es lo mejor que nos podría pasar, todos nuestros establecimientos están en zonas sin tráfico y se notó en el aumento de clientes, hay más visibilidad para el comercio».

En una de las tiendas que lleva toda la vida en Ordoño, Novedades Edy, se preguntan para qué «los políticos quieren saber si estamos a favor de la peatonalización o no si ya saben lo que van a hacer; no nos beneficiará, las aceras ya son ahora lo suficientemente anchas».

Y una curiosa y contrastada reflexión, la de Rubén Ortega, de la Administración de Loterías Número 2, a favor de la peatonalización. Subraya que el otro lado de la avenida (el de la izquierda, en el acceso a Ordoño desde Santo Domingo) es «más comercial porque el paso se dirige más hacia ese lado ya desde el cruce con Independencia, las tiendas funcionan mejor; además en este otro margen el sol da de pleno en verano».

También piensa que todo Ordoño sería más atractivo comercialmente con la peatonalización Lucas Cepeda (Calzados Rambler). «Las tiendas funcionarían mejor y centralizaría el comercio de la capital».

Una señal inequívoca de la apuesta de las zonas sin tráfico para el comercio tiene en estos momentos al grupo Inditex como protagonista en esta zona de la capital, justo en el pasaje comercial de San Agustín que ahora se ultima, donde abrirá la tienda Zara más grande de Castilla y León. Incluso, informes de movilidad y tráfico realizados en el Ayuntamiento reflejan que la incidencia de la peatonalización para el tráfico del entorno no presentaría problemas: las avenidas adyacentes absorberían la circulación.