Diario de León | Viernes, 28 de julio de 2017

A CONTRACORRIENTE

Huchas y nalgas

MIGUEL PAZ CABANAS MIGUEL PAZ CABANAS 23/10/2008

RECIENTEMENTE, y con una cobertura digna de mejor causa, se han sacado a la luz en los medios locales unas estadísticas un tanto pintorescas, según las cuales superamos la media de ahorro nacional y nos distinguimos también, si cabe con mayor fruición, por ser asiduos clientes de las casas de putas. Habrá quien sostenga que esto último no tiene relación con lo anterior, e incluso que está en abierta contradicción con nuestro afán ahorrativo, pero si lo piensan bien, la imagen del rentista putero tiene una larga tradición patria, que se remonta a las novelas galdosianas y a los personajes caricaturescos de las películas de Berlanga. En estas tierras, pues, el personal junta billetes con un esmero predecible y al mismo tiempo, mientras retrae un pellizco de lo que ingresa en las cajas, se adhiere a la máxima latina que, desde tiempos épicos, apostilla aquello de semen retentum venenus est. Examinada a fondo, puede que esa sea la verdadera salida a la crisis económica y hasta la seña de identidad que distinga al homo erectus - valga la expresión - leonés del resto de los mamíferos manchegos, vascos o andaluces: por fin habríamos encontrado el eslabón perdido entre el RH negativo de Arzalluz y los eurofuncionarios de Bruselas, que no sería otro que el de este ejemplar estepario y montaraz, capaz de inyectar liquidez financiera y seminal a partes iguales. Ya decía Miller que el sexo mueve el mundo, y Adam Smith que el dinero, pero somos nosotros los que se lo hemos demostrado al resto de la humanidad. Puede que en el ránking de bibliotecas estemos lejos del índice de los finlandeses, pero a la hora de amasar fortunas y sacar la picha de paseo, no nos gana nadie. Ahora sólo falta que las autoridades tomen nota y hagan redadas en los numerosos lupanares que, impunemente y para nuestra vergüenza, jalonan las carreteras de media región. Seguro que entre tanto calzón caído han de dar con esos billetes de quinientos euros que, según afirman brillantes economistas, podrían sacar de la recesión al país.