Diario de León | Sábado, 29 de abril de 2017

CONTRACORRIENTE

Obama

MIGUEL PAZ CABANAS MIGUEL PAZ CABANAS 06/11/2008

SE CUMPLIERON los vaticinios y Mr. Barack Obama es ya presidente de los Estados Unidos, concitando uno de los acontecimientos más inesperados e impactantes de la evolución de ese país y probablemente del mundo. La entrada de un negro progresista como gran jefe en el Despacho Oval, es uno de esos episodios históricos que sólo hace un par de décadas nos hubiera provocado un rictus escéptico y una sonrisa displicente a la mayoría de nosotros, pero que hoy sea posible, nos habla de la increíble mudanza que, en términos políticos y sociales, ha experimentado el mundo en los últimos veinte años. Habrá quien piense, y atinadamente, que el hecho de que el presidente de los Estados Unidos sea blanco o negro, demócrata o republicano, no va a interferir lo más mínimo en la contumaz realidad americana, condicionada en estos momentos por un déficit histórico, una guerra de consecuencias funestas, una parálisis financiera global y, cómo no, la presencia de cien lobbys que, en sintaxis franquista, lo tendrán todo atado y bien atado. Pero hay algo más profundo en este hecho sin precedentes: Obama no tendrá mucho margen de actuación, incluso puede que no llegue a ser el mejor de los gestores, pero lo que él representa, es decir, lo que el ciudadano común ha proyectado en su elección, es algo que trasciende cualquier reflexión cínica y nos coloca ante un reto que creíamos olvidado. Nos lleva a pensar que, a pesar de todo, los humanos necesitan preservar en sus vidas un sueño utópico, por miserable y reaccionario que sea el mundo en el que viven. Rodeados de ególatras, avaros y miserables, de políticos mediocres y estadistas insufribles, las personas que caminan por este valle de lágrimas conservando un vestigio de valor y honestidad, han expresado a sus dirigentes, a la vez, algo embriagador y contundente: despreciamos vuestros chalaneos y deseamos, porque la merecemos, una vida más justa e ilusionante.