Diario de León | Lunes, 24 de julio de 2017

CONTRACORRIENTE | MIGUEL PAZ CABANAS

El zoo de cristal

MIGUEL PAZ CABANAS MIGUEL PAZ CABANAS 26/02/2009

¿QUIÉNES se suman a la huelga o protestan en este país? ¿Los trabajadores que van a ser despedidos, los desempleados con hipoteca e hijos que están al borde de la desesperación? No, jueces y pilotos; y el Banco de España, que se queja de que los trabajadores cobran mucho cuando van a la puta calle. ¿Quién promete el pleno empleo y dos millones de puestos de trabajo para esta legislatura? ¿El mago Merlín? No, el Presidente del Gobierno. ¿Quién descubre bajo las moquetas de sus correligionarios tramas de corrupción y paraísos fiscales varios? ¿La Familia Corleone? No, el líder de la oposición. ¿Quién roba a los pobres para dárselo a los ricos? ¿Robin Hood? No, los Gobiernos Occidentales. ¿Quién sugiere que se nacionalice la banca? ¿Alguna camarilla de marxistas beodos y trasnochados? No, el mismísimo Alan Greenspan. ¿Quién ilustra y abre los ojos a la ciudadanía sobre la mayor estafa moral, política y económica de los últimos siglos? ¿Los poderes públicos, la Televisión, los intelectuales? No, apenas algún francotirador despistado. Y así hasta la náusea. La gente cierra sus negocios y camina por las aceras con las manos en los bolsillos con rostro de estupor y alrededor sólo ven tahúres, funambulistas y políticos parlantes (a veces, son la misma persona). ¿Quién va a pagar este despropósito y esta infamia? No lo duden: los de siempre.

Entre tanto, nos siguen pintando un panorama sobrecogedor y algunos se atreven a vender soluciones en forma de humo, de las que se desconoce su eficacia. ¿Cuánto va a durar el trágala de la sociedad civil? Pues miren, aquí también me atrevo yo a hacer un pronóstico desalentador: muchísimo, y eso lo saben bien las fuerzas políticas, porque este país se parece, lamentablemente, a un zoo de monos resignados tocando la pandereta. ¿Suena duro? Ojalá me equivoque de cabo a rabo y el pueblo, mosqueado, empiece a pedir cuentas. Y no lo olviden: vamos a ver en los próximos meses mucho chivo expiatorio, pero pocos culpables auténticos donde se merecen.