Diario de León | Sábado, 18 de noviembre de 2017

RÍO ARRIBA

Votantes

MIGUEL PAZ CABANAS MIGUEL PAZ CABANAS 17/02/2011

Son los políticos los que siempre están bajo el celoso punto de mira de periodistas y sociólogos, pero de vez en cuando convendría, y sobre todo en tiempo de elecciones, poner el acento en ese segmento social aparentemente neutro que son los votantes. Y digo aparentemente a sabiendas de que son los propios políticos quienes se dirigen a ellos con el universal nombre de ciudadanos, otorgándoles una especie de honor aséptico que no se corresponde con la realidad. Porque, vamos a ver, como pregunta intrigado un amigo mío, ¿a quién diablos votan esos tipos de perfil apacible y honesto, perfectamente integrados en su comunidad, que acaban enterrando a desafortunados turistas en la parte trasera de su jardín? ¿O los que abusan de menores, o se dedican a zurrar a sus compañeras? Y, sin ir tan lejos en la escala de degradación moral, ¿qué orientación le dan a su sufragio los conductores ebrios, los funcionarios perezosos, o los jóvenes que se pasan las horas escribiendo memeces en alguna red social? ¿A quién vota ese vecino avinagrado y obsesivo que ni siquiera da los buenos días cuando nos cruzamos con él en el ascensor? ¿O el imbécil que, a pesar de las recriminaciones de los demás espectadores, sigue hablando en voz alta en medio de la sala de cine? ¿A quién vota el intransigente, el sectario, el que nunca duda de sus convicciones? ¿Qué partidos se llevan los votos de quienes explotan a sus empleados, o se escaquean miserablemente en su despacho de la Facultad? ¿A quién vota ese tipo que grita en cualquier sitio dando a entender que sus argumentos siempre son incontestables? ¿Y el jefe despótico y caprichoso? Vayan haciéndose cuenta y agreguen a la lista otros individuos de la misma especie. Toda esa ristra de energúmenos, groseros y maliciosos también votan y seguramente lo hacen en mayor proporción que quienes, imbuidos de cierto prurito moral, intentan ir por la vida respetando a los otros y metiendo poco ruido. Si me apuran, y dado lo que se ve en la calle, yo creo que ganan por goleada los impresentables. Claro que a lo mejor me equivoco; puede incluso que, cuando vote, la hez de la sociedad se transforme en una masa racional y honorable. Permítanme albergar al respecto serias dudas.