Diario de León | Lunes, 24 de julio de 2017

DINERO MANCHADO DE SANGRE

Recuerdos de una vida que se admiraban una vez al año

07/08/2011

Momentos antes de ser asesinados en el Hospital de Valdecilla, el maestro de Villanueva del Condado, Felipe Castro Atucha entregó a dos primos que lo acompañaban una cartera con dinero de la República para que la mandaran a su familia, en San Cipriano del Condado.
Los nacionales entraron en la ciudad y los primos tuvieron que esconderse en el sótano para salvar la vida y cumplir con el encargo. Cuando pasó el peligro salieron y enviaron a León el dinero, que aún hoy conserva las manchas de la sangre del profesor muerto.
Su familia ha guardado los billetes. Cuando cayó el gobierno republicano el dinero perdió su valor y la cartera de Felipe Castro pasó a ser un recuerdo. Durante años su hijo, al que no llegó a conocer, la escondió en la viga del pajar de la hacienda familiar para evitar las intromisiones y las deuncias de un tiempo complicado. Él y su hija, Mariví Castro, la sacaban una vez al año, cuando la hierba llegaba al techo y permitía acceder a la altura de la viga del tejado.
La familia también conserva las fotografías que mandó cuando ya estaba en el frente, para que su hijo lo conociera. También las fotos de cuando prestó servicio militar en La Coruña o de cuando estuvo de maestro en Villanueva (en la primera página de esta Revista).
De esa foto, tomada en el año 1936, sólo queda un superviviente. Recientemente, falleció el otro alumno vivo, que durante muchos años guardó los cohetes para cuando volviera el maestro que nunca llegaron a volar.
El gremio de los maestros fue uno de los que sufrió mayor represión en la provincia tras la Guerra Civil, según consta en las investigaciones y en la documentación disponibles. En el Condado también fueron «destituidos» los titulares de las escuelas de San Cipriano, Moral, Vegas y Secos del Porma.