Diario de León | Domingo, 25 de junio de 2017

La opinión del lector

02/03/2013

Goyo

A veces presientes las malas noticias, pero es una vaga sensación que no esperas que ocurra y menos muy pronto. Pero ha sucedido: mi querido amigo «se fue» precisamente un 23 de febrero, el día que cumplía años. Partió silencioso, sin hacer ruido, como buscando no perturbar a nadie… como era él. Gregorio Mateos Torices, Goyo, fue... además de amigo fiel, un ser amable, culto, elegante y muy introvertido. Con él he compartido los mejores momentos de mi vida en León y especialmente una común afición: la pesca deportiva. Fueron muchos años de  estrecha convivencia. Profesionalmente no era un arquitecto convencional sino un artista y siempre marcó su sello personal en sus obras. Juntos ganamos el Concurso Nacional del Monumento a Fray Bernardino de Sahagún, ubicado en el patio del edificio Fierro leonés y juntos también compartimos varios proyectos e ideas, incluso la casa donde vivo actualmente... La misteriosa repentina muerte lo ha visitado de pronto y se lo ha llevado calladamente sin darme tiempo casi a darle un abrazo de despedida. Mi desconsuelo es profundo y lloro su ausencia. Adiós, Goyo. Muy difícil de olvidar el mal trago que me has dado y aún más difícil olvidar tu amistad.

Jesús Trapote. LEÓN