Diario de León | Viernes, 23 de junio de 2017

LA POLÉMICA FRACTURA HIDRÁULICA. LA EXPLORACIÓN PREVIA PASA DE LARGO EN LA PROVINCIA

León se queda fuera de mapa del ‘fracking’ tras renunciar Trofagás a la investigación

La multinacional cancela la solicitud a la Junta de los cuatro proyectos de investigación en la provincia. La zona carbonífera del norte y el sureste, entre las zonas con potencial de explotación de gas pizarra.

maría j. muñiz | león 30/04/2013

El debate está en plena ebullición. Las administraciones públicas, desde la Comisión Europea a la Junta o algunos ayuntamientos, apuestan por valorar el potencial antes de tomar una decisión. Mientras, muchos colectivos y partidos se movilizan cada vez más activamente en contra de cualquier intento siquiera de investigación. Pero el gas no convencional es una realidad en el escenario energético mundial en este momento. Para muchos, una alternativa de competitividad en un mercado de la energía que en países como España se estrecha y se encarece. Para otros tantos, una nueva agresión medioambiental cuyas consecuencias para el entorno y la salud plantean más dudas de las razonables para una cuestión económica. La fractura hidráulica o ‘fracking’, el sistema con el que se explota, no admite la indiferencia.

La provincia de León está (con cierto letargo, tanto social como económico) en el centro del debate. Desde sus cuencas mineras al norte a las tierras de la zona suroeste provincial, los estudios señalan reservas de gas pizarra (llamado también gas de esquisto o shale gas) que se anuncia como el petróleo de las próximas décadas. El nuevo oro, esta vez gaseoso.

Renuncia

Sin embargo, en la práctica la provincia se queda fuera del mapa del nuevo maná (o de la nueva agresión, según cómo quiera verse) energético antes siquiera de valorar sus posibilidades. Trofagás Hidrocarburos, la filial española de una de las principales multinacionales de explotación de la nueva fórmula energética, solicitó en su día cuatro permisos de investigación a la Junta de Castilla y León para realizar pruebas y sondeos en la zona sur este de la provincia, fundamentalmente.

La multinacional acaba de renunciar a los cuatro, y centra ahora sus esfuerzos financieros e investigadores en los prometedores yacimientos de Burgos. Tras una primera fase de solicitudes masivas para intentar acaparar zonas de posible explotación, las nuevas exigencias administrativas y la oposición social, junto con las elevadas inversiones necesarias incluso para llevar a cabo las investigaciones iniciales, han desanimado a los empresarios del sector.

En total los cuatro proyectos (denominados León, y numerados del 1 al 4; y que ocupaban también términos de Valladolid y Zamora) abarcaban una superficie de 382.000 hectáreas. La multinacional había solicitado 15 de los 30 permisos de investigación de hidrocarburos con fractura hidráulica de la Comunidad. Los cuatro de León están cancelados y en otros seis han desistido.

Otras investigaciones sobre el potencial del gas en el subsuelo, que no utilizan la misma técnica del ‘fracking’, y se centran en el metano de las vetas de carbón, han quedado en el olvido o tienen su futuro en el aire por la situación de las empresas mineras.

En ambos casos han tenido tanto que ver las dificultades económicas de las empresas como la contestación social que estas intervenciones generan.