Diario de León | Domingo, 22 de octubre de 2017

«Reiki no cura, equilibra»

Cristina Mesuro extiende los beneficios del fluir energético entre el voluntariado.

ana gaitero 29/01/2015

león

Cristina Mesuro era contable y, como cuenta ella, «vivía corriendo detrás de algo que no existía». Hasta que unos fuertes y crónicos dolores de cabeza la llevaron al hospital, a estar supermedicalizada y a que la enviaran a una consulta psicológica como única solución.

Entonces, relata, «descubrí el Reiki». Era el año 2007, probó con una sesión a distancia con una terapeuta de Valencia. Le fue bien y se empezó a formar. Su dolencia mejoró notablemente y su vida dio un giro. Ahora es terapeuta diplomada por la Federación Española de Reiki y acaba de abrir consulta en León.

Además de ofrecer sesiones individuales, imparte cursos —el próximo es el 7 de febrero— y, de manera altruista, da formación en control de estrés y Reiki a voluntariado de organizaciones sociales. Ha empezado con el personal que colabora con los centros de Asprona en León y con AFA-Bierzo.

Rei (energía universal) y ki (energía personal) es una disciplina de origen japonés. Una terapia consiste en «la canalización de energía hacia el cuerpo de una persona a través de un terapeuta con el objetivo de liberar energía bloqueada a nivel físico, emocional y mental. Al liberar esa energía estancada nuestra dolencia disminuirá y con el tiempo desaparecerá».

Actualmente, el Reiki se utiliza en unos 800 hospitales de todo el mundo como terapia complementaria, sobre todo en las unidades de oncología. En Estados Unidos la técnica del Reiki está reconocida como medicina complementaria. También se está poniendo en práctica en colectivos de personas con discapacidad y otros en riesgo de exclusión, como el módulo de mujeres en la cárcel de Topas.

«La energía es física, aunque no se ve y su misión es fluir. Si se bloquea se produce la enfermedad», afirma Cristina Mesuro. Las emociones, asegura, son un factor determinante en el bloqueo energético. «Tenemos sensores para todo (frío, calor, dolor...) y retenemos energía por las emociones, es la forma que tiene el cuerpo de decir que algo no va bien», explica.

Liberar la energía forma es el objetivo de la técnica del Reiki para evitar que «bloqueo tras bloqueo acabe en enfermedad». Por eso, no se considera que el Reiki «cure, sino que equilibra tu energía: es una técnica de reequilibrio energético», subraya Cristina Mesuro. Cuando empezó a extenderse por España, se catalogó el Reiki como una técnica de relajación. «Es para que tu cuerpo haga lo que sabe hacer, es decir, curarse a sí mismo», subraya. El ejemplo más claro es el del sistema inmunológico. «Normalmente funciona bien, pero si tiene un bloqueo no funciona», recalca.

La terapeuta asegura que el Reiki «es útil para todo tipo de dolencias», desde dolores, infecciones, lesiones musculares y óseas, sobrepeso, tabaquismo, alcohol, insominio... Y también para equilibrar las emociones como la tristeza o ayudar en los casos de depresión, ansiedad y estrés. En los pacientes con cáncer se utiliza sobre todo para contrarrestar los efectos de la quimioterapia. «Si armonizamos nuestra energía, recobramos la salud», insiste. En sus terapias Reiki, Cistina Mesuro ha incorporado una técnica hawaina llamada ho’ponopo.

También trabaja con las técnicas de los cristales y tiene un curso de técnicas energéticas con el chamán Julio Alcubillo.