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nuevas tecnologías

Un leonés en jaque

Pasa por ser uno de los grandes hackers de España. Aunque sea una palabra vilipendiada por muchos, Rubén Santamarta la asume como una parte más de un mundo que está cambiando. Su último ataque, poner en evidencia debilidades de aviones comerciales.

 

Rubén Santamarta durante la pasada edición de Cybercam en la capital leonesa. - DL

manuel c. cachafeiro | león
03/01/2017

Rubén Santamarta cree que un hacker es ante todo una persona con curiosidad. «La curiosidad hace que te plantees muchas cosas: desde cómo funciona un aparato por dentro a por qué el mundo está como está», explica. Leonés afincado ahora en Madrid, ofrece conferencias por medio mundo. En el pasado salón de Cybercam, en León, también fue protagonista. Presentó su último ‘ataque’. Mostró lo vulnerable que es el sistema de entretenimiento de la marca Panasonic para aviones comerciales. Él lo probó en un vuelo Dubai-Madrid. Rubén Santamarta lo hizo para poner evidencia los fallos de un sistema que se creía casi perfecto. Porque fue él, pero el fallo del sistema permite alterar las luces y la megafonía del avión o robar las tarjetas de crédito de los pasajeros. En manos de otro, hubiera sido un desastre para todos.

El sistema de Panasonic lo utilizan algunas de las compañías aéreas más importantes del mundo como Iberia, Aerolíneas Argentinas, Virgin o Air France, ha explicado El Confidencial al dar cuenta de la gesta de este leonés. Santamarta entró en el sistema del avión de forma limpia. Ni por wifi ni forzando ningún conector. Todo a través del sistema instalado en su propio asiento. «Se suele decir que considerarte a tí mismo un hacker está muy mal visto por la comunidad de la seguridad informática. Es un ‘título’ que otros te tienen que dar. Es algo que no me preocupa sinceramente. Por resumir se podría decir que sí, pero vamos, no hay una definición unificada así que cada cual es libre de opinar lo contrario», añade este leonés sobre su condición de hacker.

Si en lugar de él lo hubiera hecho alguien con malas intenciones, el sistema podría haber afectado a los pasajeros ya que tiene bajo su responsabilidad la verificación y almacenaje de las tarjetas de crédito de las personas que hacen compras durante el vuelo, o robar los números secretos. O podría haber enviado falsos mensajes por megafonía, encender las luces de emergencias... Rubén Santamarta vio que el sistema le devolvía un mensaje de error y una vez en tierra buscó el ‘software’ vía Google. Así empezó todo.

Rubén trabaja en la empresa de seguridad IOActive, en Madrid. Fue hace dos años cuando descubrió el problema y avisó a Panasonic, en marzo de 2015. Pero la multinacional se limitó a cerrar el acceso público al ‘software’ y también a los investigadores que lo habían denunciado, de forma que no pudieron verificar si lo había solucionado.

A la vista de los hechos, surge una pregunta: ¿Por qué se producen los fallos?. ¿Por méritos del ‘hacker’ o por negligencias de las compañías? «Bueno, técnicamente los fallos ya están ahí así que el hacker simplemente los encuentra», contesta Rubén Santamarta. «La dificultad de encontrarlos o no ya sí depende de los méritos del hacker, pero también de la capacidad de la empresa para securizar sus sistemas. Normalmente aquellas empresas que se toman en serio la seguridad, e invierten en ellos, ponen el camino más difícil, aunque no imposible. Desde varios frentes, el humano y el técnico», añade.

Su familia es de León y a León vino su madre para que Rubén naciera aquí. Vivió muchos años en Palencia, donde empezó a interesarse por el mundo de la seguridad informática. De esto hace 20 años. «Los 90 que para mi fueron la época dorada del hacking». Entonces Internet no era tan accesible como ahora. «El propio acto de buscar información era un acto de ‘hacking’ en sí mismo. La comunidad de la seguridad informática estaba constantemente generando materiales que permitían aprender, entender y avanzar por ti mismo», concluye.