+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

Tecnología. Un espía en el intestino

Una innovadora cápsula electrónica que se ingiere ha permitido descubrir en el cuerpo un sistema inmunológico nuevo. E s una cápsula electrónica que se traga y recorre el intestino. Podría revolucionar el diagnóstico de los trastornos intestinales, así como permitir el diseño y la monitorización de dietas individualizadas.

 

Tecnología. Un espía en el intestino -

PABLO GUTMAN | MADRID
17/04/2018

Las casi veinteañeras cápsulas endoscópicas (CE) con una forma y dimensiones similares a las de una cápsula de fármacos y que toman imágenes del tracto gastrointestinal a medida que lo recorren, son uno de los avances más recientes en el área del diagnóstico digestivo. Ahora se ha lanzado una nueva generación de cápsulas para espiar la salud intestinal desde dentro que podrían aportar una información química que no es capaz de recabar sus predecesoras.

Investigadores de las universidades Rmit (www.rmit.edu.au) y de Monash (www.monash.edu), ambas en Melbourne (Australia), han desarrollado una cápsula electrónica con sensores que, tras ser ingerida, viaja por el intestino midiendo la concentración y temperatura de sus gases, lo cual permite analizar los efectos de la dieta en una persona. Una de cada cinco personas en todo el mundo sufrirá un trastorno gastrointestinal durante su vida y este dispositivo podría prevenir y diagnosticar los trastornos y dolencias de esa zona del cuerpo, según Rmit, además de que han descubierto mecanismos que nunca se habían visto en el cuerpo humano, incluido un posible sistema inmunológico nuevo. Con la cápsula también se podría reducir la cantidad de procedimientos invasivos que obligan a penetrar en el cuerpo mediante una incisión o a introducir en él un instrumento, como las colonoscopias.

La cápsula tiene el tamaño de una píldora de vitaminas, detecta y mide los gases intestinales (hidrógeno, dióxido de carbono y oxígeno) al instante, y envía esa información a un teléfono móvil, según sus desarrolladores.

«Los ensayos demuestran que el estómago libera sustancias químicas oxidantes para romper y combatir los compuestos extraños que se quedan en ese órgano durante más tiempo de lo habitual y en el intestino», según Kourosh Kalantar-zadeh, profesor de Ciencias, Ingeniería y Salud en la Rmit, uno de los investigadores e inventores de la cápsula.

«Esto podría representar un sistema de protección gástrica contra los cuerpos extraños, y nunca se ha informado antes sobre un mecanismo inmunológico como este», señala.

«Los ensayos también permitieron realizar otra observación inédita: la presencia de altas concentraciones de oxígeno en el colon bajo una dieta extremadamente rica en fibra, lo cual contradice la creencia de que el colon siempre está libre de ese gas y podría ayudar a comprender mejor cómo ocurre el cáncer de colon», apunta el profesor Kalantar-zadeh.

Con las nuevas cápsulas no es necesario que haya inflamación o herida y tampoco es necesario que esté vacío. Es el primer sensor químico jamás probado para medir sustancias en el intestino.

Los ensayos se efectuaron en siete personas sanas que siguieron dietas bajas y altas en fibra y encontraron que la cápsula muestra con precisión el comienzo de la fermentación de los alimentos, demostrando su potencial para controlar clínicamente la digestión y la salud intestinal. En este estudio piloto, los datos sobre la concentración de gases fueron trasmitidos de forma inalámbrica cada cinco minutos desde la cápsula a unos pequeños receptores de bolsillo que llevaban los participantes en el ensayo, a medida que el dispositivo recorría la longitud de sus intestinos. Los investigadores pudieron diferenciar claramente entre las dos dietas, lo que no es posible con el análisis fecal tradicional y este sistema podría ayudar a desarrollar el concepto de una dieta individualizada.

La cápsula puede ofrecer una forma efectiva y no invasiva de medir en tiempo real la actividad de la flora microbiana en el tracto digestivo, lo cual es una forma clave de determinar la salud intestinal.

«Hasta ahora hemos tenido que confiar en el análisis de muestras fecales o en la cirugía para obtener y analizar los microorganismos en el intestino, pero ese método no ofrece un verdadero reflejo de la situación de comunidad microbiana intestinal en ese momento», señala Kalantar-zadeh.

El doctor Kyle Berean, coinventor e investigador de ingeniería electrónica y de telecomunicaciones en la Rmit, explica que los ensayos demuestran que esta cápsula es un sistema de monitorización seguro y no es retenida en el cuerpo humano.

Estos sensores tragables ofrecen una herramienta de diagnóstico menos invasiva para muchos trastornos del intestino, desde la mala absorción de nutrientes de los alimentos hasta el cáncer de colon. Los próximos objetivos son efectuar ensayos con más pacientes y llevar este dispositivo al mercado.