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SUCESOS

El autor de las puñaladas a la niña de Picasent conoció a su madre en la cárcel de León

La etarra Sara Majarenas y Stylianos Messinezis se hicieron pareja en la cárcel de Villahierro

 

Stylianos Messinezis, en una imagen que ha colgado en sus redes sociales. DL -

18/01/2017

miguel ángel zamora | león

Stylianos Mesinezzis, el individuo que ayer se entregó a la Policía Local en Benifaió (Valencia) tras apuñalar a la hija de tres años que tiene en común con la etarra Sara Majarenas, inició la relación sentimental con la madre de la niña cuando ambos coincidieron en el Centro Penitenciario Provincial de Villahierro, entre los años 2010 y 2013. Ella estaba cumpliendo pena como integrante del Comando Levante de la banda terrorista y él pasaba tres años de cárcel en León como culpable de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Mesinezzis salió en libertad provisional de Villahierro el 10 de julio de 2013, cuando se consideró que tenía derecho a los beneficios penitenciarios derivados de su situación. Fue allí donde conoció a Majarenas, que ha pasado por varias cárceles del país hasta llegar a la de Picassent, donde se encuentra en la actualidad.

La niña permanece ingresada con «pronóstico reservado» en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Pediatría del Hospital La Fe de Valencia, donde fue trasladada el pasado domingo con una herida de arma blanca en el tórax que le había perforado el pulmón, y otras en la espalda y manos.

La pequeña vivía entre semana en la prisión de Picassent (Valencia) con su madre, la etarra Sara Majarenas, quien mantenía un acuerdo verbal con su expareja y padre de la niña para que pasara con él los fines de semana en Benifaió, según la versión de ella.

Ambos iniciaron su vinculación sentimental tras conocerse en el centro penitenciario que se asienta en el término municipal de Mansilla de las Mulas. Posteriormente, él consiguió la libertad y fue trasladando su residencia por las diferentes prisiones en las que ella ha estado recluida, hasta que ahora habían decidido poner fin a su vinculación sentimental. «Se me cruzaron los cables», declaró el a los agentes a los que se entregó. Estaba convencido de que había matado a la niña. Se le acusará de asesinato en grado de tentativa, y la instructora ha apreciado las circunstancias agravantes de parentesco y víctima especialmente vulnerable.

El que fuera recluso de Villahierro se negó a declarar ayer cuando pasó a disposición judicial. Fue trasladado a la cárcel de Picassent, mientras que la niña se está recuperando en la UCI de Pediatría. La madre de la pequeña recibió un permiso especial para acudir «al hospital La Fe y pudo ver a la niña».

Instituciones Penitenciarias recibirá una propuesta, «por razones puramente humanitarias», el traslado de Majarenas a la prisión de Martutene desde la de Picassent.

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1 Comentario
01

Por toni 14:53 - 18.01.2017

La pena es que no se le crucen los cable y se enrede con ellos. hay que ser muy perverso para hacerle daño a un hijo.