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La ULE investiga la censura franquista en las traducciones

El estudio atribuye al elevado coste que las producciones no se actualicen.

 

Alvite, Barrionuevo, Bandín, Rodríguez, Gutiérrez, Burón y Gómez. DL -

08/04/2017

A. Calvo | León

Muchas de las películas que fueron traducidas del inglés al español en el franquismo y que se emiten en televisión o ciclos de cine, y la mayor parte de la producción literaria que se encuentra en bibliotecas y librerías de nuestro país, continúan todavía hoy en día tal y como quedaron tras ser examinadas por los censores del régimen de Franco y convenientemente adaptadas a la moral política y religiosa que en aquellos años se deseaba imponer. La explicación se encuentra en que, tal y como comenta la profesora de la Universidad de León Camino Gutiérrez Lanza, investigadora principal del proyecto Traducción y Censura (Trace), «salvo los casos más conocidos, o de los autores más prestigiosos, no se han devuelto las obras a su estado original por una cuestión económica, ya que reeditar sale más barato que encargar una nueva traducción».

Dado el carácter multidisciplinar de la investigación, el grupo cuenta con especialistas en filología, traducción, informática, humanidades digitales e historia contemporánea, y en estos momentos está integrado, además de Camino Gutiérrez Lanza, por María Luisa Alvite Díez, Leticia Barrionuevo Almuzara, Elena Bandín Fuertes, Javier Rodríguez González, Teresa Burón Álvarez y Cristina Gómez Castro.

El objetivo del trabajo es comprobar la incidencia de la censura, cuantitativa y cualitativa, en la traducción de diferentes textos narrativos, poéticos, teatrales y audiovisuales y para ello se están analizando miles de expedientes, de un periodo comprendido entre 1939 y 1985, año en el que todavía seguía funcionando el aparato de censura. El origen de Trace hay que buscarlo en 1997, momento en el que se decidió abordar este estudio que acude a una de las fuentes más fiables del acontecer cultural de la época: los archivos que se encargaron de registrar la actuación de la censura franquista, en concreto el archivo general de la administración que está en Alcalá de Henares, que es donde se custodian los expedientes.

Cristina Gómez ha analizado libros de ese periodo y explica que, en caso de los muy vendidos o best sellers, ha ocurrido que «se reeditan y lo hacen con la misma traducción de la época de la censura», con lo que hay párrafos que pueden estar cortados. «No se trata de partes importantes de la novela, sino de aspectos muy sutiles», explica para añadir que la actuación de los censores «respondía a cuatro grandes apartados: la moral sexual, la política, la religión y el uso de expresiones o palabras indecorosas».

Una de las conclusiones generales en la que parecen estar de acuerdo todos los miembros del grupo es que habitualmente, «los traductores se autocensuraban mucho más que los propios censores», es decir que para cuando llegaba la obra traducida a manos del censor, ya tenía los cambios precisos para que fuera autorizada.

   
1 Comentario
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Por María 8:20 - 10.04.2017

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