16/04/2009 VICTORIANO CRÉMER
QUIERO destacar de modo cordial, sin acritud y sin ganas de molestar que posiblemente, y salvo opiniones distintas, la especie, género y número de las personas censadas en España, concretamente, compone el capítulo más importante del elenco gubernamental español.
Y no por lo que destaca cada una de las ilustres miembras añadidas en el cuadro de los llamados y elegidos, sino porque por la presión social de procurar la igualdad de oportunidades precisamente en un país y en un tiempo en el cual no se apunta la oportunidad indispensable para andar por el mundo...
Cuando el gobierno de la transición o del cambio, apareció impuesto en el capítulo de los responsables fue motivo de polémica y análisis el hecho de que ya aparecieran tantas señoras en el reparto de los puestos principales como hombres más o menos bragados, que sin duda por un viento traidor fueron empujados al ostracismo político.
Fue el momento triunfal de las mujeres batalladoras para establecerse en la lista. Y de entre las que aparecían en la Revista europea de la moda, estaban aquellas que fueron llamadas con motivo de su propia biografía, al lado de otros tantos varones, ministros por derecho y por su casa.
Y dicho sea sin ánimo de menoscabar prestigios, desde aquel mismo instante se produjo en la España itinerante el fenómeno del cambio.
Y una de dos: O el distribuidor de favores se equivocaba como la paloma albertiana, o los elegidos femeninos no estaban en línea con las necesidades del país.
Y las afanadas señoras comenzaron a equivocarse. Y por un quítame esa figura, que no servía sino para eso, para figura, se sucedieron mujeres en la nómina con mareante precipitación, casi al mismo ritmo que entraban y salían hombres, amigos de los amigos.
Se había inaugurado la época dorada de la nueva walkiria política que lo mismo ocupaba el oficio de arquitectos que el de capitán de corbeta.
Se produjo la confusión de lenguas, como en Babel y su torre, y hombres bien bragados y preparados para lo que pudiera producirse, se sometieron a aceptar lo que cayera y cuando se producía un parón en la marcha de los cargos, el honesto ocupante, era colocado en la reserva, con sueldo eso sí, pero sin poder, sin influencia, sin prevaricaciones, ni chantajes, ni nada.
Se quedaron como el marido de la Sebastiana, en meros supernumerarios con sueldo y punto. Para el cargo, oficio, o nombramiento a dedo para el cargo por ejemplo, de Capitán General de todas las escopetas y sables del glorioso Ejército Español, se seleccionó a la muy discreta, activa, preparada y valerosa señora de nombre Carme Chacón, y cubrió el cargo con el uniforme adecuado a su estilo y gana: en lugar de uniforme tradicional de los generales, de los coroneles y de los capitanes, impuso el smoking.
Y comenzaron los comentarios de cuartel. Y alguien dijo: «Dejad que la señora Ministra de las escopetas se vista como la de la gana.
Y no pasó nada, hasta que se le ocurrió rescatar a los soldados situados en los Balcanes, sin contar con el mariscal europeo.
Y se fraguó la polémica más enconada en contra de doña Carme Chacón, por lo que se analizaba como otro error. Y ha sido desde ese momento desde el cual la figura de la mujer estupenda y preparada declinó...
Y es que en política ni la mujer más y mejor dotada dura...
Puedes compartir esta noticia usando estos servicios:
Qué es esto?: Estos servicios permiten al usuario, entre otras cosas, clasificar , valorar, compartir o comentar los contenidos que encuentra en la red.
Esta noticia no admite comentarios.
Solo es posible comentar noticias de la edición del día.
DIARIO DE LEÓN ,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.
Enlaces Recomendados: Venca.es conecta con la moda | Apuestas Deportivas stanjames.es | Vuelos | Hoteles | Entradas Barcelona | Barcelona tickets | Jamon iberico | Juegos | Vehículos de Ocasión | Pisos y casas