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FRANCAMENTE

Abrir una cuenta en e-bay

 

JUAN CARLOS FRANCO
19/05/2017

El anuncio de la subasta de la central térmica de Compostilla suena, desde la distancia, a desesperación. A huida hacia adelante para intentar salvar los muebles, o, mejor dicho, la cara, de décadas de decisiones erróneas. Desde su venta por la fiebre privatizadora que despojó de sus mejores bienes a la empresa pública al regreso a ese sector de todos, pero, incomprensible, para cuadrar números en suelo extranjero. De aquella época, en la que sobraba chorizo para atar canes y aprendimos a conjugar el verbo opar —como ahora estamos haciendo un máster sobre las múltiples acepciones en las que se puede emplear el verbo subsistir—, quién no recuerda frases memorables de grandes empresarios y estadistas que para sí quisieran los apalancaos de la barra de bar, carajillo y palillo en la oreja. «Hemos puesto la semillita que dará fruto en nueve meses», apuntó el desaparecido presidente de Gas Natural Salvador Gabarró. La cosa, al final, acabó en aborto y cada uno por su lado. Luego lo reconocería, e incluso lo celebraría, el entonces presidente de Endesa, posteriormente políticus interruptus, Manuel Pizarro, «el ajuntamiento no era consentido». Con la novia en el altar y el vestido ya pagado, no hubo otras que buscar novio resultón. ¿Y quién mejor para la ocasión que uno vestido de Armani? —la entonces madrina de todos los saraos llegó a gritar su particular que ‘vivan los novios’: «Antes italiana que catalana»—.Batallitas de abuelo, dirán, pero de aquellos polvos, las arenas movedizas que ahora nos engullen.

Y así estamos en un mar de dudas. No queremos errar en la decisión trascendente que tenemos que tomar, sabedores como somos, que es nuestra última carta: ¿Será mejor recurrir a e-bay y colocar el anuncio de ‘Se vende central térmica de segunda mano, poco usada en los últimos años, con posibilidades, no sólo de quemar los que se le eche, sino, a la vuelta de na convertirla en parque temático’?, o por el contrario recurrimos al charlatán que se instala en el ferial por las fiestas de la Encina que igual te coloca una manta zamorana en pleno verano que la figurita de porcelana de la perrita Lassie de toda la vida.

Ante el desafío al que nos enfrentamos, casi mejor dejar el asunto de la mano de este último.

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