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MARINERO DE RÍO

Los brolis

 

EMILIO GANCEDO
14/05/2018

No alertan de estas avalanchas, de estos aludes tormentosos, los hombres del tiempo, pero caen en catarata cada día, anegando las librerías, las redacciones y las bibliotecas municipales. Son auténticos corrimientos de letras que se llevan por delante a autores ingenuos, a críticos poco avisados y a comerciantes idealistas, una lava viscosa y mortíferamente aburrida en la que siempre afloran últimas cenas con su correspondiente copón santo, expediciones nazis, cátaros brumosos y millonarios promiscuos. Los escaparates estallan bajo el peso y la presión de estos asfixiantes torrentes de palabras impresas, un lodo editado en tapa dura con mucho colorín y despliegue tipográfico en la portada, y yo escucho el estallido y corro despavorido por las calles.

Se trata de bien pertrechadas huestes de impostores, y son cada vez más, y cada vez más vacuos, y ahora que proliferan las Feria del Libro se refuerzan y multiplican, y es de temer su poder, número y alcance. Lo que no tienen es nombre. En buena ley de farsantes, quisieron adoptar un antiguo y noble término, pero lo han cuarteado y gastado a fuerza de echarlo a rodar por las cunetas. Yo me niego a llamarlos como pretenden, y propongo acuñar vocablo para denominar a ese ejército de fingidores. ¿Qué tal ‘orbil’? ¿Qué tal ‘broli’? Ambos pueden valer. En todo caso no libros, libros nunca.

Un libro, un libro de verdad, te estalla en la cara como una bomba que no eres capaz de desactivar. Un libro como los que aprendimos a amar y a temer contiene el mundo y a los que él habitan, y sólo pueden leerse con un temblor en los labios, como si se recitara una plegaria. Un libro como ese que usted está pensando nace de un afán antinatural y sabe que lo que pretende es imposible, pero aun así avanza por el universo a tientas, lleno de miedo y veneración. Un libro auténtico te traspasa y te transforma, te daña y te fortalece, te enfrenta a lo innombrable: asombra cuando lo comienzas, inquieta cuando lo cabalgas, hace llorar cuando lo terminas. Un libro, ese tipo de libros, son vidas que se añaden a la vida. Un estallido de preguntas y errores, un sentirse acompañado por las dudas y trabajos de todas las generaciones humanas.

Y eso, amigos, nunca podrá hacerlo un asqueroso broli. Jamás.

   
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