+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

león en verso

Correos siempre llama dos veces

 

luis urdiales
11/04/2018

Algo raro pasa para que la catedral de León se aviste desde el alto de la peña de Sotillos, sin ponerse cara al sol, y en los sellos que Correos dedica a la promoción de momentos leoneses se observe la seo de Burgos, que da sombra a doscientos kilómetros de aquí. Qué podía salir mal con este organismo público (que pagamos todos) que tiene como hito empresarial que una carta que sale de Hospital de Órbigo tenga que pasar por Valladolid antes de llegar a Astorga. Si no dimitió nadie por esta brillante gestión de recursos, no esperen que se inmolen por la pifia de errar el tiro y golpear, más, en la autoestima del leonés, erosionada sin piedad por el martillo de las administraciones. Se conoce que hay andancio con el asunto; no es la primera vez que el gótico castellano usurpa el sitio de la pulchra leonesa en la interpretación de papel estelar en el escenario territorial. Fue un guiño a Tudanca, se disculparon los socialistas que encargaron el programa de asalto a la secretaría del PSOE leonés, que recibía a puerta gayola al afiliado con el perfil de aquella catedral del Arlanzón, como sólo corresponde a la Torre Eiffel con el visitante de la ribera del Sena. Se puso el día para echarle arroz a la morcilla de la Bicha. Mira que tenían arcos ovalados y arbotantes, pináculos y rosetones para esquivar la provocación; ponen a circular catedral gótica y León en el buscador de google y tienen en siete décimas de segundo hasta medio millón de opciones de evitarle un ridículo colosal al presidente del organismo de posta, que tuvo algún motivo de peso para el sonrojo mientras trataba de recular del esperpento de rueda de prensa, en la que vino a exponer y terminó informado de que en el croquis de estampas leonesas había hasta especies de color tropical con pico de martín pescador; que, en condiciones normales y con el conocimiento que dan los documentales de La 2 y el trasiego de un colmenar en julio, podría dar el pego como ejemplar de abejaruco; con todas las reservas, si acaso, después del resbalón de los asesores y expertos en arte arquitectónico que le metieron a Correos el gato de Burgos por la liebre de León. Ni rastro de esta catedral. Esto le pilla a Sir Richardson de enviado especial a la capital de la gastronomía y vuelve a arder Troya en The Financial Times.