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TRIBUNA

Don Enrique: un recuerdo siempre vivo

 

Don Enrique: un recuerdo siempre vivo -

Máximo CAYÓN DIÉGUEZ Cronista Oficial de la ciudad de León
07/03/2018

Este miércoles, 7 de marzo, se cumple el primer aniversario del óbito de D. Enrique García Centeno, un ministro de Dios que desempeñó su labor de apostolado, durante casi seis décadas, como coadjutor, primero, y, después, como ecónomo, en la parroquia de Nuestra Señora del Mercado y del Camino, la Antigua, de León, imagen que era norte y guía de sus devociones y fervores personales.

Pastor de almas consecuente con su fe y sus convicciones, y, por supuesto, coherente con los conceptos que transmitía con su ejemplo, D. Enrique, así, sin más añadiduras ni aditamentos, era una persona entrañable. No sólo para los que gozamos de su trato y su amistad.

También para cuantos lo conocieron de una manera más somera, o, si se prefiere, si se me permite la expresión, más fronteriza, más distante, menos cercana, menos íntima. Con ello quiero decir que su comportamiento y su conducta le reportaron la estima y el cariño general, es decir, el reconocimiento popular, lo mismo entre sus feligreses que allende de las jurisdicciones parroquiales. Y es que, tan sencillo y accesible como lúcido y agudo, distinguía muy bien las voces de los ecos, tal como anuncia el retrato machadiano.

Bien sabía él que hay pocas voces y muchos ecos. Como sabía asimismo que una procesión no es sólo sacar a Cristo por las calles. Es rendirle culto externo.

Director Nato desde el 21 de diciembre de 1987 de las cofradías penitenciales más antiguas y numerosas de nuestra ciudad, Nuestra Señora de las Angustias y Soledad y Dulce Nombre de Jesús Nazareno, desempeñó además, desde noviembre de 2003 hasta octubre de 2014, por designación del actual obispo de León, Mons. Julián López Martín, con probada competencia y manifiesta eficacia, el cargo de delegado episcopal en la Junta Mayor, que, como es sabido, es el órgano encargado de la organización y coordinación del programa de la Semana Santa de León.

Sus valiosas aportaciones en materia religiosa, apoyadas en los pertinentes temas de reflexión y en las oportunas jornadas de trabajo, favorecieron la formación cristiana y el intercambio de inquietudes y experiencias en el seno de las cofradías y hermandades penitenciales legionenses.

Su personalidad era estampa reveladora y espejo claro y manifiesto del carácter leonés. De su modestia, bastará que traiga a capítulo una muestra. D. Enrique fue ordenado sacerdote en Salamanca el 28 de marzo de 1959, en la misma ceremonia en que fue ordenado el que años más tarde sería cardenal Rouco Varela. Este hecho fue referido en contadísimas ocasiones por D. Enrique, y sólo como una pura anécdota, sin alardes de ningún tipo, lo que demuestra bien a las claras su forma de ver y de mirar la vida.

«Pequeño de estatura y listo como el hambre. Brillante en sus estudios y servidor discreto a tiempo pleno», lo definió Antonio Trobajo, en su obituario puntual. Por mi parte, suscribo esa afirmación desde el principio hasta el final.

A cuantos le queríamos, su muerte nos dejó un poco más huérfanos. Y aunque esa orfandad continúa impresa en nuestros corazones, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, su presencia sigue siendo viva y constante en nuestra memoria, en nuestro recuerdo.

Se ha dicho que donde no llega la razón, llega la fe. Por eso, para un creyente, como es mi caso, D. Enrique descansa ya en la Jerusalén celeste, alcázar de la fe cristiana, donde todo es luz, donde la noche no existe, como revela San Juan en el Apocalipsis, una ciudad, como dice San Pablo a los Corintios, (1,2:9), donde se encuentra «lo que no vio ojo alguno, ni oído escuchó; lo que no se le ocurrió a entendimiento alguno; lo que Dios preparó para los que le aman».

Y es que D. Enrique García Centeno era un auténtico testigo de Cristo.

   
1 Comentario
01

Por floro 11:09 - 28.03.2018

Me hubiera gustado que además de en la Jerusalen celeste hubiera precisado un poco (puesto que tenemos un buen mapa), por ejemplo en Andrómdeda o al lado de Sirio. Y ya que no lo sabe que lo diga, tal cual. Un interrogante, si salio tal como hace tres meses, tardará 5000 años luz en llegar y por tanto...Me estoy haciendo un lío.