Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Diario de León | Jueves, 30 de octubre de 2014

TRIBUNA

El sermón de Montesinos

Gonzalo Tejerina | CATEDRÁTICO DE TEOLOGÍA DE LA UNIV. PONTIFICIA DE SALAMANCA 27/12/2011

Se cumplen los 500 años del célebre Sermón de Antonio de Montesinos –Antón Montesino según la grafía de su tiempo- fraile dominico, pronunciado el 21 de diciembre de 1511 en la isla La Española, hoy República Dominicana-Haití. El Sermón constituye una pieza fundamental en la historia venerable de la defensa de los indios llevada a cabo por los misioneros españoles frente a los terribles abusos infligidos sobre ellos por los colonizadores del Nuevo Mundo. En el IV Domingo de Adviento de aquel año, en la cabaña que sirve de capilla y ante lo más granado de la colonia española de la Isla y sus autoridades, encabezadas por Diego Colón, hijo del Descubridor y gobernador de La Española, Montesinos con tono firme pregunta con qué derecho han sometido a tan cruel servidumbre a los nativos, con qué autoridad les han hecho la guerra e infligido estragos inhumanos, porqué les someten a trabajos agotadores buscando oro cada día sin alimentarlos y curarlos de las enfermedades que contraen, qué cuidado tienen de que sean debidamente instruidos en el conocimiento de Dios y vivan la religión que salva. ¿Es que los indios no son hombres?, ¿no tienen alma racional? ¿No son los colonizadores obligados a amarlos como se aman a sí mismos? Con tal interrogatorio Montesinos justificaba la durísima sentencia por la que había iniciado el Sermón poco antes, ante un auditorio profundamente sorprendido: «Todos estáis en pecado mortal y en él vivís y morís, por la crueldad y tiranía que usáis con estas inocentes gentes».

De Montesinos no se conserva texto alguno, el Sermón y toda la reacción posterior son conocidos a través de la narración compuesta por Bartolomé de las Casas en el cap. IV de su Historia de las Indias, «De las predicaciones de los frailes sobre el buen tratamiento de los indios». Según la relato del que será obispo de Chiapas, en la tarde de aquel mismo domingo se reunieron en casa de Diego Colón los oficiales del Rey y gente principal de la Isla y decidieron hacer la más seria censura al autor del sermón que había llegado a impugnar el derecho del Rey a disponer de los indios entregándolos a los colonizadores, «doctrina nueva, nunca oída». Por el escándalo provocado por el sermón y el del domingo siguiente, Montesinos y el Superior de la comunidad dominicana, Fr. Pedro de Córdoba, vendrán más tarde a España a dar razón ante el Rey Fernando de todo lo acaecido en La Española.

Con su extraordinaria relevancia, empero, el Sermón de Montesinos no es un caso aislado, lo que hace en gran medida inútiles los empeños por desacreditarlo. Como el Superior hará saber a los principales de la Isla cuando acudan a reprender severamente al predicador, el Sermón es obra de toda la comunidad dominicana de La Española y ha sido declamado por Montesinos bajo encargo suyo. Pero además, el sermón de los dominicos queda situado en la serie gloriosa de intervenciones de obispos misioneros que desde principios del XVI en distintos territorios del continente llevan a cabo una labor impresionante de defensa de los indios y de firme condena del trato inhumano al que son sometidos por los encomenderos. Hace ya años que el historiador y pensador mejicano Enrique Dussel realizó una investigación sobre este puñado de pastores de muy distinta procedencia y personalidad que convinieron, sin embargo, en esta defensa de los nativos del continente americano: el franciscano Juan de Zumárraga, primer obispo de Méjico; los también dominicos Antonio de Valdivielso, muerto mártir, obispo de Nicaragua, Honduras, etc., Domingo de Santo Tomás, obispo de La Plata, amén de Bartolomé de las Casas; los agustinos Luis López de Solís, obispo de Quito, y Agustín de Coruña, de Popayán; los seculares Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán, López de Zárate, de Oaxaca, el santo obispo de Lima, Toribio de Mogrovejo, etc. Las implicaciones teológicas de la obra de estos pastores eximios serían analizadas aquí en España años ha por J. I. González Faus.

El quinto centenario del Sermón de Montesinos es ocasión preciosa para hacer memoria de la gesta evangelizadora y humanizadora de estos misioneros del Nuevo Mundo. En vano se intentará cimentar una leyenda negra contra la obra de España en América a partir de su denuncia insobornable sobre la explotación de los indios. Los que así se pronunciaron eran todos también españoles. Su obra impresionante, por la que todos o la mayoría padecieron un sinfín de persecuciones, testimonia del modo más elocuente aspectos fundamentales de la fe cristiana y de la construcción humana de la justicia como la unión natural entre anuncio del evangelio y promoción humana, el compromiso de cambio estructural ejemplificado entonces en la batalla en pro de la eliminación o la profunda reforma de la institución de los encomenderos que tanto sufrimiento causó a los indígenas, la lucha a favor de la razón y la moral por encima de los intereses políticos y económicos del estado –entonces del Rey-, el compromiso sagrado de dar voz a los más débiles e indefensos clamando a tiempo y a destiempo por sus derechos, la voluntad de pagar el precio que la injusticia humana imponga por todos estos compromisos.

Entre las varias iniciativas de conmemoración que tienen lugar en estos días, en España y en América, del Sermón de Montesinos merece citarse su edición a cargo de la Editorial San Esteban, con sede en el convento dominicano de Salamanca del mismo nombre en el que estudiara Montesinos. En un volumen, con distintos estudios, se ofrece el texto del Sermón, transcrito por el dominico leonés Prof. Ángel Martínez Casado, de las hojas manuscritas de Bartolomé de las Casas que conserva la Biblioteca Nacional. En diversos lugares de la Basílica de La Virgen del Camino se puede encontrar una tarjeta que reproduce pasos relevantes del Sermón, con la que los PP. Dominicos dan a conocer aquí lo más sustancial de él. Ahí y en otros lugares se está reproduciendo la imponente estatua del predicador erigida en el puerto de Santo Domingo, en gesto de vocear hacia el océano y el Viejo Mundo los términos de su Sermón en defensa de los pobres del Nuevo.

Envio de noticia

Rellene el siguiente formulario para enviar esta noticia a un amigo por e-mail:

Escribir comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme en este equipo

Si no tienes cuenta de Usuario registrado puedes registrarte como Usuario de Diario de León

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla

Diario de León
© Copyright EL DIARIO DE LEON S.A.
Carretera León-Astorga, Km. 4,5 24010. Trobajo del Camino (León) España
Contacte con nosostros: diariodeleon@diariodeleon.es

DIARIO DE LEÓN ,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Enlaces Recomendados: Vuelos | Cursos y masters | Entradas Barcelona | Barcelona tickets | Real Madrid Tickets | Juegos | Entradas concierto | Escorts Barcelona | Comienza a ahorrarte hasta un 65% en tu seguro con Regal

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Diario de Soria