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león en verso

Febrero se empadrona en León

 

luis urdiales
14/02/2018

Vamos a creer que León fue concebido entre Montana y Dakota del Norte, en vista de la mala prensa que tiene el pasado astur de este territorio, o el legado de sus hombres libres, siempre renacentistas para el arte de la caza y el moldeado del medio; diestros también para doblarse como juncos ante el clima, de otra forma imposible de someter en inviernos de este calado septentrional y tantos febreros bravos que han contribuido a cincelar el carácter de la gente; generalmente, la que suele nacer, crecer y morir a este lado de la cordillera. Recia, sí. Porque eso exige el guión de la subsistencia en medio de una amenaza constante de los elementos. Subir a los dos metros de nieve que elevan la cota del suelo cura las dudas sobre cómo llegó León a este punto, estoico, íntegro y austero. La costumbre de pelear cuerpo a cuerpo con la naturaleza entrena para el asalto de esperar una semana a que despejen la carretera que te acerca al médico; a la hogaza de pan; o a la urbe en la que ponen tratamiento a la falta de autoestima que alimenta la soledad. Estos febreros retorcidos sin año bisiesto, febreros criminales de toda la vida de dios, dejan un resquicio de esperanza en el atardecer que retrasa el ocaso casi hasta el borde de la cena; febrero adapta la puesta de sol al horario comercial; hasta para eso es bien útil; y prepara para la luz, la suave luz que anuncia la primavera en la próxima hoja del calendario, cálida como la lámpara del rincón de lectura. Febrero se parece a León por su encaje, por lo voluble en las sensaciones, por la ciclotimia de las auroras claras y las mañanas de tiniebla. Febrero en León es un invierno independiente, al rollo de las sensaciones de los frentes fríos húmedos que entran con la panza llena, hasta tapar al sol durante semanas enteras. El ceño se arquea por la brisa de febrero, que siempre da de cara. Por febreros como este febrero se desengañó León de que su posición natural está bastante más cerca de Mountain Men que del serial de las Kardashian, por mucho que los periódicos se empeñen en hacer ver lo contrario. Te congela o te deshace. Mientras, prepara las pompas fúnebres de la sequía con otro hábitat para el arca de Noé. Febrero es el jardín del manicomio en el que todo el mundo cree que está de visita.

   
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