+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

NUBES Y CLAROS

Fuertes

 

MARÍA J. MUÑIZ
10/03/2018

La movilización por la igualdad (o lo que es lo mismo, por la justicia) de este jueves explotó con tal vitalidad que ha sorprendido incluso a sus organizadoras. Y a sus protagonistas. A la sociedad. No digamos a los apoltronados estamentos de uno y otro signo, incapaces no ya de verla venir o apoyarla, sino de reaccionar con cordura.

No ha cambiado el escenario, de ahí la necesidad de movilizarse; y no se han modificado las reivindicaciones. Pero ha mutado la concienciación, el convencimiento de que hay que volcarse en el pulso para que el avance apriete el paso. La voluntad de aportar desde cada rincón de edad, actividad y condición para hacer visible la negativa a mantener un estado de cosas que no puede tolerarse por más tiempo. Que sabemos que no va a cambiar de un día para otro, pero no podemos dejar de empujar para que avance a cada minuto.

Visibles también quienes quieren y pueden por las que quieren y no pueden. Incluso por las y los que no quieren. Porque la no violencia, la igualdad y el respeto no son negociables.

Algo ha cambiado. Quizá hasta el 8 de marzo no nos dimos cuenta. Pero desde ahora todo es distinto. La sacudida que provocamos nos ha sacudido también a nosotras. A la sociedad. Nos ha transformado. Porque nos ha convencido.

Gracias al empeño de miles de mujeres que durante décadas no se han dejado vencer por el desánimo ni por los desdenes. Ellas nos han llevado hasta el trampolín y juntas hemos dado el salto.

Hasta lo impensable. Dejando al margen diferencias y cuitas para dar el paso al unísono. Ocurrió en Diario de León. Las mujeres de la redacción, por unanimidad, tomamos una decisión también histórica para nosotras: sumarnos a la lucha con la huelga, convertirnos por un día en noticia. Y el Diario, con más de cien años a sus espaldas, ha hecho visible el compromiso con la sociedad a la que sirve. Dos portadas comprometidas, una huelga histórica y el apoyo común de la redacción que evidencia que cuando la causa lo merece no hay grietas en el objetivo común.

Fuertes. Así nos sentimos. Fuertes por nosotras y por las que aún no pueden serlo, por nuestros hij@s y por los vuestros. Por el futuro. Adelante.