+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

TRIBUNA

Rompiendo barreras en San Andrés

 

ELOINA TERRÓN BAÑUELOSELOINA TERRÓN BAÑUELOS 13/05/2007

LA accesibilidad afecta a una población heterogénea de nuestro municipio: personas con diversidad psíquica, visual, auditiva o del habla, además de las que tienen su movilidad reducida (personas mayores, mujeres embarazadas, etc). No es una cuestión sólo de sensibilidad sino del cumplimiento de la normativa que favorezca la igualdad de oportunidades de las personas con dificultades, en materia de salud, educación, ocio, integración laboral, servicios sociales, accesibilidad, participación, etc. La imposibilidad de acceso supone que estas personas carecen de la plenitud de ciudadanía porque les están vedados determinados espacios públicos. Un claro ejemplo de lo que tenemos que cambiar son las aceras de algunas de las calles de nuestro municipio. Algunas de las aceras son a penas un poco más anchas que una raya del paso de cebra. Además, continuamente los coches invaden estas minúsculas aceras aparcando e impidiendo su uso. Por eso las personas viandantes, especialmente cuando van en silla de ruedas o empujando un carrito de bebés, acaban circulando por mitad de la calzada, con el peligro que conlleva eso, máxime en zonas como Pinilla donde buena parte de la población es mayor y ya no tiene los suficientes reflejos para tener que estar esquivando los coches. Incluso en calles con una alta densidad de tráfico, como el desvío de la Avenida de San Andrés hacia Villabalter, las aceras no permiten más que el paso en «fila india» y aún así con dificultad. Esto no es casualidad, es el resultado inexorable de dar prioridad a los coches... o sea, a quienes los conducen. En el otro extremo, hay personas que están condenadas a no salir de su casa, porque el bordillo de la acera resulta ser una barrera infranqueable. Las barreras arquitectónicas existen porque alguien las ha levantado. Sin embargo, en los centros comerciales no hay coches, ni bordillos, y por eso son muy transitables para los peatones. Es decir, cuando se pretende intencionalmente que no haya barreras, no las hay. ¿Qué pasaría si viviéramos dentro de un supermercado? Sería la mar de práctico. Nos agenciamos un carrito, hacemos la compra, la traemos a casa, dejamos el carrito, recuperamos la moneda y ya está. Podemos ir a pie a todas partes, y mover bultos de bastante peso y volumen sin ayuda de nadie. Esto se puede hacer convirtiendo en zonas peatonales una parte creciente del suelo urbano. Podemos repensar las calles, suprimir escalones y desniveles, poner barandillas por todas partes, etcétera. También podemos hacerlas porticadas, o cubrirlas a trechos, de tal modo que los voladizos de las casas nos den sombra en verano y abrigo en invierno. La idea es poder ir a todas partes con el carrito del supermercado, con la silla de ruedas o con el coche del bebé, aunque haga calor, o frío, o llueva. La propuesta programática de IU-Los Verdes en San Andrés del Rabanedo es integral, pensando sobre todo en las necesidades del colectivo con movilidad reducida o con mayor diversidad funcional y se incorporaría a toda la gestión de las concejalías del ayuntamiento. Por eso no queremos sólo que se desarrolle y aplique efectivamente la legislación estatal y autonómica vigente (la Constitución, en sus arts. 9.2, 47 y 49 y la LISMI, encomiendan a los poderes públicos el deber de facilitar la accesibilidad al medio de todos la ciudadanía, con especial atención a las personas con diversidad física, sensorial o psíquica), sino que pretendemos ir más allá creando un Consejo Municipal sobre Movilidad y Barreras, donde se consensuará con los sectores afectados la política municipal de eliminación de barreras y de movilidad, realizando un seguimiento permanente de la aplicación efectiva de todas las políticas relativas a lograr la plena igualdad de acceso y movilidad de aquellas personas con mayor dificultad. Hoy abundan posibilidades técnicas para brindar soluciones hasta hace pocos años impensables y, en todo caso, hay muchas instalaciones modernas o en vías de construcción que pueden resultar accesibles con sólo pensar en ello a la hora de su proyecto y diseño. Se trata, en definitiva, de que existan itinerarios accesibles en nuestro municipio, de acuerdo con la normativa vigente, que permitan a la población de San Andrés desplazarse autónomamente y con seguridad y poder utilizar, así mismo, todos los espacios, edificios y servicios públicos, que también serán adaptados. Para ello, es necesario aprobar un Plan Municipal de Accesibilidad y Eliminación de Barreras Arquitectónicas y una Ordenanza que lo regule, tal y como establece la Ley de Accesibilidad y Supresión de Barreras de Castilla y León y el Reglamento que la desarrolla. Según esta normativa el Ayuntamiento debía establecer, con fecha tope en el 4 de diciembre de 2003, un Plan de adaptación y supresión de barreras en el municipio. El cumplimiento de esta normativa permitirá coordinar la acción necesaria que sobre accesibilidad corresponde a diferentes áreas del Ayuntamiento (Servicios Sociales y Bienestar Social, Tráfico y Medio Ambiente). Las primeras y más urgentes actuaciones de accesibilidad que habría que acometer en nuestro municipio en el ámbito arquitectónico y urbanístico: el dimensionamiento de los espacios públicos para que reúna las condiciones mínimas para personas con movilidad reducida (p.e. en sillas de rueda); priorizar el desplazamiento de las persona movilidad reducida por la vía pública liberando la acera de elementos del mobiliario urbano; completar elementos de urbanización accesibles que aún faltan en nuestro municipio: pavimento antideslizante, vados, pasos de peatones, escaleras, rampas, ascensor, mobiliario urbano, servicios higiénicos. En el terreno del transporte público: dotar de suficientes autobuses de piso bajo y taxis adaptados a nuestro municipio; información auditiva y visual de las paradas y estaciones del recorrido. En lo referente a la accesibilidad de información y señalización de los edificios públicos: accesibilidad a edificios públicos y de concurrencia pública que aún faltan: megafonía, señalización complementada con sistema táctil o sonoro, con caracteres de gran tamaño y colores contrastados; sistemas de aviso y alarma sonora complementados con impactos visuales y una clara señalización e información escrita. En este sentido, y sin olvidar de avances innegables en esta materia, es urgente pasar de los discursos a las prácticas y llevar a cabo una política efectiva de supresión de barreras y un replanteamiento efectivo del concepto de movilidad sostenible en nuestro municipio de San Andrés.