+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

EL CORRO

Sacudida al tablero político

 

PEDRO VICENTE
04/12/2018

El sismógrafo había pronosticado un movimiento sísmico de cierta intensidad, un temblor perceptible en el sur de la península, pero no una sacudida telúrica de alcance nacional como la registrada el domingo en Andalucía. No entraba en las previsiones un vuelco del tablero político que pusiera fin a 36 años de hegemonía de la izquierda, ni tampoco que la ultraderecha irrumpiera en escena con un resultado que no fuera testimonial. Y ambas cosas han ocurrido simultánea e incuestionablemente. Es verdad que unas autonómicas nunca son mecánicamente extrapolables a otras de ámbito estatal, pero parece evidente el fuerte peso de la política nacional sobre el veredicto andaluz. En primer lugar, porque el PP y Ciudadanos, con sus máximos líderes a la cabeza, decidieron convertir estos comicios en una suerte de primarias de los próximos generales, dirimiendo en ellos el liderazgo de la derecha española. Y solo en esa clave nacional se explica que un partido como Vox, sin programa propio para Andalucía y con candidatos perfectamente desconocidos, se haya alzado con un 11% de los votos y 12 escaños determinantes en el nuevo Parlamento andaluz.

Más allá de la redistribución de escaños, está el dato de que en el principal feudo de la izquierda, la derecha se haya visto respaldada por más del 50% de los votos, algo sin precedentes que desplaza el centro de gravedad de la política española. El PSOE podrá achacar en parte su descalabro a la abstención, pero lo cierto es que PP, C’s y Vox han sumado en conjunto casi 400.000 votos más que los obtenidos por los dos primeros en 2015.

La euforia desatada en el seno del PP, donde se da por descontado que Moreno Bonilla presidirá la comunidad, no se compadece con el batacazo sufrido en las urnas, donde los populares se han dejado más de 300.000 votos, la mayor parte de ellos presumiblemente fugados a Vox. Por el contrario, la irrupción del populismo ultraderechista no ha evitado un espectacular crecimiento del partido naranja, que, eso sí, es el que más arriesga en el futuro si, como todo indica, no se desmarca de Vox y franquea la triple alianza necesaria para destronar a Susana Díaz.

Parece obvio que la reacción de la ‘España de las banderas’ contra el procés catalán es una de las claves del vuelco andaluz extrapolable al resto de España, razón de más para que Pedro Sánchez se cuide mucho de convocar elecciones generales a corto plazo. Con toda seguridad no lo hará antes de la triple cita electoral de mayo. Y un apunte de cara a los eventuales pactos poselectorales tras las próximas municipales y autonómicas: PP y Ciudadanos han abdicado en Andalucía de su antiguo principio según el cual siempre debe gobernar la lista más votada. Ojo al precedente y a las expectativas que puede generar en las demás comunidades.

   
Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado como Usuario de Diario de León

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla