+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

La velocidad a la que sube la luz

 

aquí y ahora Manuel Alcántara
22/01/2017

Ha sido claramente superada en los hipódromos nacionales por sus propios recibos, que corren mucho más. Las tarifas horarias de los consumidores, aunque pasen mucho tiempo en la calle, subirán este año unos cien euros, pero eso es solo para entrenarse, porque el ministro de Energía nos ha dicho que pueden subir más. No es traidor el que avisa, aunque traicione sus más íntimas convicciones y le eche la culpa al frío, a la falta de lluvias, al viento y a la paralización de algunas centrales nucleares francesas. Nuestro terrible refranero dice que todos los ciegos, si se caen, le echan la culpa al pavimento, pero Alvaro Nadal, que ahora está o estaba en Fitur, se cree que todos los demás estamos en Babia. Es una dolencia que acompaña a quienes se sientan en esos sillones de ignomioso cuero, fregados y pulidos por la «saliva aduladora». No conforme con advertirnos de que la luz subirá este año, nos avisa de que va a seguir subiendo. ¡Luz!, ¡más luz!. Las últimas palabras que dijo Goethe son las primeras que hemos oído con atención de don Alvaro.

Cuando llega algo que nos afecta a todos, cede un poco la atención por las cosas que únicamente nos atañen a los viejos, pero a la factura de las pensiones se le está viendo el culo. Nos hace falta más dinero. Eso es todo. La parte del llamado Tesoro que no se llevó el tesorero Bárcenas no es suficiente para pagar las pensiones, cuyo importe se acerca a los 140.000 millones de euros al año. Es lo peor que tiene el frío, que siempre aumenta el hambre. Los descontentos no se conforman nunca y menos si no se les da nada. Han reaparecido algunas pancartas: «No queremos medio ambiente: lo queremos entero». La Organización Mundial de Meteorología dice que la temperatura global de este planeta es más alta que nunca. Los hielos del Ártico y el Antártico se reducen a mínimos. Nos estamos cargando el invento, según los sabios que todavía no se han ido a otro sitio.