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jimenez de jamuz

La familia del joven fallecido en el Puente Colgante de Bilbao lleva el caso a Bruselas

. Su madre, . Cheli González pide mejorar la seguridad de la barquilla para evitar más muertes como la de su hijo .

 

sara lópez | redacción
24/04/2013

Tras más de dos años de lucha, la familia del joven de 22 años, Mikel Uriarte, fallecido en accidente en 2010 mientras cruzaba en su coche la ría del Nervión, lleva el caso hoy al Parlamento Europeo, para pedir que el puente cumpla la normativa de seguridad y evitar así más siniestros. El hecho se produjo durante los actos de reinauguración de la obra de ingeniería que traslada vehículos y personas de Portugalete a Guecho en una barquilla que pende de la estructura, la misma desde la que se precipitó a la ría del Nervión el turismo que ocupaba Mikel Uriarte.

La madre del joven, Cheli González, natural de Jiménez de Jamúz, expondrá esta tarde en Bruselas, a las 16.30 horas, ante los parlamentarios un informe en el que detallará cada una de las normativas que el puente incumple. González irá acompañada de un ingeniero de la empresa Itrasa Investigación, especialistas en reconstrucción de accidentes para mostrar todo tipo de imágenes y detalles que puedan aclarar cualquier duda o pregunta que se pueda plantear. «Lo único que pretendemos es que lo que le ocurrió a nuestro hijo no vuelva a suceder», explicó González, quien culpa del accidente que sufrió su hijo a la falta de un firme antideslizante. «Son muchas las irregularidades que presenta la zona. Para empezar el suelo es de madera, por lo que a nada de carburante que cae, crea una película especialmente resbaladiza; las barreras tienen que tener una altura de 90 centímetros y no la tienen, y la distancia entre los barrotes es de 25 centímetros cuando debería de ser de 15 centímetros», lamentó la jiminiega, quien añadió que no existe «ningún tipo de cierre de seguridad, y que la instalación no es apta para discapacitados, ya que para acceder a los ascensores hay que subir previamente unas escaleras».

La lucha de Cheli González no cesa, ya que anteriormente, llevó el caso de su hijo al Parlamento Vasco para reclamar más seguridad para el puente, lo que motivó una resolución aprobada por unanimidad. «Aunque la propuesta fue aprobada, no fue vinculante, ya que el Puente Colgante depende de Fomento», concretó González, quien en 2011 también hizo llegar sus reivindicaciones al por aquel entonces ministro de Fomento, José Blanco.