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Reliegos exige a la Junta que «frene» la construcción de la planta de compostaje

Cuatro ayuntamientos, tres juntas vecinales, dos urbanizaciones, ecologistas y una fundación presentan alegaciones contra el proyecto.

 

Aspecto que presentaban los terrenos una vez eliminaban los lodos. DL -

Lodos acumulados en terrenos en los que se aprecia la cantidad de lixiviado. DL -

21/01/2017

maría carnero | león

Reliegos insiste en su preocupación por la construcción de la planta de compostaje en la localidad que albergaría cerca 82.000 toneladas lodos al año, promovida por Agro Gestión Integral, Sociedad Cooperativa. Por ello, la Junta Vecinal de Reliegos ha presentado, en tiempo y forma, las alegaciones que ha estimado oportunas ante la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. Idénticamente, han presentado alegaciones, ante el mismo organismo, localidades limítrofes, como Sahelices del Payuelo o Villamarco, y urbanizaciones residenciales como Mansilla del Esla y Campolar. También han alegado el proyecto ayuntamientos como Mansilla de las Mulas, Valdepolo, Santas Martas y Santa Cristina de Valmadrigal, la Fundación Octavio Álvarez Carballo, propietaria de la dehesa La Mata del Moral, y asociaciones conservacionistas como Ecologistas en Acción.

«Todos esperamos que la Junta de Castilla y León sea coherente y se posicione del lado de la mayoría de los pueblos y asociaciones afectadas y no se deje llevar por otros motivos», manifiesta el presidente de la Junta Vecinal de Reliegos, Víctor Díez, cuya postura ha sido desde un principio negativa a esta construcción. El alcalde pedáneo vuelve a mostrar su seria preocupación por este tema y solicita a la Consejeria de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León de este proyecto. La misma petición hace al Ayuntamiento de Santas Martas exigiendo, en nombre de la Junta Vecinal de Reliegos, «la emisión clara y firme de un informe urbanístico negativo ante tal atrocidad contra la salud de las personas y el medio ambiente, dado que su deber primordial es velar por los intereses de los pueblos y personas de su circunscripción, no por sumisión a intereses políticos o de otra índole», explica Díez.

El representante de la Junta Vecinal afirma que uno de los principales problemas sería la contaminación de las aguas, dado que el arroyo de Valdearcos discurre a cuarenta metros de las parcelas donde se tiene previsto su ubicación. A continuación, a unos 200 metros, se encuentran las fuentes, unos manantiales que abastecen a la población de Reliegos de agua potable ininterrumpidamente desde hace cuarenta años. «Si el arroyo se contamina, pasaría ésta a la captación, ya que al tratarse de manantiales superficiales procedentes del nivel freático del entorno y con alta permeabilidad del terreno, es evidente que sufrirían directa e inevitablemente la contaminación de los vertidos de la planta, lo que supondría un gravísimo problema irreversible para la salud publica no sólo de los habitantes de Reliegos, sino también de todos los pueblos colindantes, dado que se contaminaría todo el acuífero», asegura Víctor .

El arroyo de Valdearcos representa desde siempre un ecosistema de altísimo valor medioambiental con flora y fauna propia, dado que sirve como corredor de especies de ictofauna como burbos, bermejuelas, gobios o tencas y, entre los mamíferos, algunos con categoría de vulnerable o de interés especial como la nutria, por lo que la proximidad de la planta al arroyo podría incidir negativamente en el ecosistema.

Otro aspecto, según Díez, muy negativo seria la devaluación de los terrenos de la localidad, ya que «estos han conllevado una inversión costosísima del erario público, por parte de La Junta de Castilla y León, en la modernización de los sistemas de regadío recientemente. El proyecto conllevaría un deterioro seguro y progresivo de los caminos de concentración», matiza.

El presidente de la Junta Vecinal teme los «olores» que se propagarían por el municipio y sus alrededores por el proceso de tratamiento y almacenaje de los lodos. «Si ya son insoportables cuando ahora los están vertiendo en sus fincas, imaginémonos con 82.000 toneladas al año», afirma.

Reliegos es zona de paso obligatorio del Camino de Santiago, bien de interés cultural. Por sus terrenos, cercanos a donde se quiere instalar la planta de compostaje, discurren la Calzada Romana y el Camino Real Francés. Por eso, los vecinos temen que el proyecto conlleve un impacto visual negativo para los peregrinos. «Mucho promocionar el Camino de Santiago en Fitur (Feria Internacional de Turismo) por medio del consorcio de Turismo en Madrid y permitir que se instale un estercolero con graves consecuencias a este histórico trayecto a su paso por la localidad Reliegos», denuncia Vçictor Díez, que asegura que parte del problema de la despoblación en el área rural se debe a «proyectos como esta planta con la que se echan a los vecinos de sus propios pueblos», concluye.



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