Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede

UN SUEÑO QUE CUMPLE CUATRO AÑOS

El arte de volar sin estar en el aire

El centro de simulación aérea de la universidad —junto a la escuela de pilotos Flybai— trabaja para lograr la certificación de sus simuladores de vuelo, un paso «clave» de cara la formación de pilotos comerciales. El objetivo es obtenerlo antes de final de año

PABLO RIOJA
11/06/2017

 

Volar a ras de suelo desde cualquier aeropuerto del mundo y casi con cualquier modelo de avión. Ese es el sueño que se hizo realidad en 2014 gracias al Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León. Hoy, cuatro años y unos cuantos episodios después, se ha convertido en todo un referente a nivel nacional. «Hay que tener en cuenta que no existen simuladores de vuelo en ninguna otra escuela de España, siempre están asociados a las de pilotos comerciales», señala Alfredo Labarta, responsable del centro.

Asentado en las instalaciones del Instituto de Automática y Fabricación —en la escuela de Industriales (Edificio Tecnológico)— el centro cuenta con tres simuladores distribuidos en dos salas. «Tenemos la Cessna 172, una bimotor Baron 58 y un Boeing 737 NG 800». El primero permite cargar cualquier avión —desde un Cessna hasta un Caza— pero con la distribución espacial de los instrumentos similar para todos. El Baron 58, por su parte, da un paso más allá. «Éste ya representa a un avión de dos motores donde es posible aprender a volar bajo lo que se llaman reglas de vuelo instrumental», aclara. Y finalmente el 737, que es un modelo idéntico al que, por ejemplo, utilizan compañías como Ryanair.

Alfredo Labarta es el responsable del Centro de Simulación Aérea de la Universidad de León. F. OTERO PERANDONES.
F. OTERO PERANDONES
Los simuladores cuestan entre 15.000 y 300.000 euros. DL
Son capaces de recrear cualquier tipo de avión. F. OTERO PERANDONES

Cientos del alumnos del grado de Ingeniería Aeroespacial, pilotos y cualquier ciudadano con ganas de sentir la sensación de volar sin estar en el aire ya han pasado por ellos. También estudiantes de instituto durante las múltiples jornadas de puertas abiertas que realizan. «El tener este tipo de aparatos le da mucho a valor a la universidad a la hora de decantarse por estudiar en la capital leonesa», recuerda Labarta.

Después del éxito cosechado, los responsables del Centro de Simulación Aérea junto a la Escuela de Pilotos Flybai —que opera en Pajares de los Oteros— trabajan para dar un paso más allá. «Ahora mismo nos encontramos en un proceso de certificación de los simuladores, tanto del Boeing como el bimotor». Proceso que se inicia «en la Agencia Española de Seguridad Aérea, donde unos técnicos de aviación civil tienen que verificar que los simuladores funcionan casi de forma similar a lo que lo hace un avión real». Un paso que se antoja «clave» para que se pueda utilizar en la formación de pilotos comerciales. Si los previsiones se cumplen, la certificación será una realidad antes de final de año.

«Conviene aclarar que la formación con simuladores no es obligatoria para hacerse piloto comercial, pero a la escuela le permite llevar a cabo una instrucción mucho más intensiva que si sólo se hiciera con el avión real», recuerda el máximo responsable del centro. Practicar vuelo nocturno, maniobras de viento cruzado, aterrizajes, despegues o cualquier tipo de anomalía que se pueda encontrar un piloto durante el vuelo... Todo se hace exactamente igual pero con las facilidades y múltiples posibilidades que sólo un simulador puede ofrecer.

Para lograr la ansiada certificación «tenemos que hacer que el simulador cumpla con todos los requisitos que tendría un avión. Llevamos un año trabajando casi sin descanso para conseguirlo porque a nivel europeo supondrá un estándar de calidad máximo para la escuela y para la Universidad de León», insiste Alfredo Labarta. Junto a él trabajan un distribuidor, uno de los creadores del proyecto Magenta, varios pilotos de la escuela y otra persona de mantenimiento.

Durante años, la simulación asistida por ordenador ha jugado un papel muy significativo en los programas de formación de importantes sectores de la economía como la aviación o la industria militar. De hecho, los primeros simuladores surgen en la década de los 60 con el objetivo de reducir el nivel de error humano en los vuelos comerciales. Desde entonces el entrenamiento de los pilotos es impensable sin un simulador.

La formación basada en la simulación permite a los empleados ‘aprender haciendo’ o lo que es lo mismo, tomando decisiones en escenarios reales. Es lo que se conoce como learn by doing, es decir, aprender experimentando situaciones que parecen reales. Este tipo de aprendizaje facilita esa adhesión o retención de la información y permite avanzar más rápido a la vez que favorece el desarrollo de una mayor intuición a la hora de tomar decisiones reales.

Hasta 12 millones de euros

El abanico de precios de este tipo de simuladores es muy amplio. Están desde los gratuitos que cualquier persona puede descargarse en un ordenador o dispositivo móvil hasta aproximadamente los 12,5 millones de euros. «Resultan tan caros porque en realidad son como un avión. Si un 737 suele costar entre 85 y 90 millones de euros, la cabina rondaría los 12 millones». Los tres que la universidad tiene en León oscilan entre 15.000 y 300.000 euros.

Que los simuladores de la ULE puedan ser utilizados por cualquier ciudadano —al margen de los alumnos y pilotos— le ha dado un plus de cercanía y fama al centro. Existen bonos de una hora de duración. Como ya aclaró el propio Labarta en su día, se adaptan al nivel de cada piloto y «muchos de los que lo han probado, repiten», asegura. De hecho, se ofrecen tres alternativas, desde los que no tienen nivel a los expertos. El vuelo regalo tiene una validez de seis meses, para que así el receptor pueda acordar con el centro la fecha que mejor le convenga. Desde niños menores de 14 años —la edad mínima está en 10— hasta mayores de 70 ya han realizado sus propios vuelos.

 

Escribe tu comentario

Para escribir un comentario necesitas estar registrado.
Accede con tu cuenta o regístrate.

Recordarme

Si no tienes cuenta de Usuario registrado puedes registrarte como Usuario de Diario de León

Si no recuerdas o has perdido tu contraseña pulsa aquí para solicitarla

 
Última hora
Las noticias más...
Y además...

Diario de León
© Copyright EL DIARIO DE LEON S.A.
Carretera León-Astorga, Km. 4,5 24010. Trobajo del Camino (León) España
Contacte con nosotros: diariodeleon@diariodeleon.es

DIARIO DE LEÓN ,S.A. se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Enlaces Recomendados: Vuelos | Cursos y masters | Juegos | Escorts Barcelona | Comienza a ahorrarte hasta un 65% en tu seguro con Regal

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria

Diario de León