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Cambio de estrategia: nace el Prepal y se legaliza el Gal

En el año 1980, las reivindicaciones leonesistas lograron encauzarse políticamente mediante la creación del Partido Regionalista del País Leonés, mientras que la lucha cultural e identitaria lo hacía al legalizarse el Grupo Autonómico Leonés

 

DL/ARCHIVO - PORTADA DE UNO DE LOS CALENDARIOS DISTRIBUIDOS POR EL PREPAL

DL/ARCHIVO - PORTADA DE UNO DE LOS CALENDARIOS DISTRIBUIDOS POR EL PREPAL

DAVID MARTÍNEZ ALBERTO FLECHA | textoDAVID MARTÍNEZ ALBERTO FLECHA | texto 07/08/2005

La entrada de nuestra provincia en el Consejo General de Castilla y León no fue seguida de una aceptación incondicional por parte de todos los leoneses. Es más: la mayoría de la población seguía siendo favorable a una comunidad autónoma leonesa, por lo que los ciudadanos más activos, que entonces comenzaban a ser conocidos como leonesistas , decidieron, ante el nuevo rumbo que tomaban los acontecimientos, un cambio de estrategia. Lo que pesó en ese cambio fue el papel fundamental que habían jugado los partidos políticos para que se incluyera a León en el ente «castellanoleonés». La acción política comenzaba a contemplarse como la forma más conveniente de dar cauce al importante movimiento social leonesista que había surgido en las calles a través de manifestaciones y actos públicos. Así un grupo encabezado por Francisco Iglesias Carreño -máximo dirigente hasta ese momento de la asociación Ciudadanos Zamoranos- decidió constituir una formación política con el objetivo de conseguir la autonomía leonesa. El nombre que recibió fue Partido Regionalista del País Leonés (Prepal). Su legalización por el Ministerio del Interior tuvo lugar el 18 de septiembre de 1980, y realizó su presentación en la ciudad de León el tres de enero de 1981. En ese acto estuvieron presentes sus máximos dirigentes: Francisco Iglesias (secretario general), Adriano de Paz (vicesecretario general), Leonardo Lobato (secretario provincial) y Juan Garzo (vocal en León). Sus objetivos pasaban por la defensa de los intereses de los territorios que componían el Reino de León o Región Leonesa, considerada como la formada por las provincias de León, Zamora y Salamanca. Relaciones complicadas Desde ese mismo momento, las relaciones entre el Gal y el Prepal fueron complejas. Los primeros se situaban al margen de la política y se centraban en aspectos culturales frente a la dimensión política del Prepal, sin embargo, coincidían en la defensa del carácter regional de León. La formación política no se definía como de izquierda, centro o derecha, puesto que uno de sus postulados era la convergencia de clases, es decir, la convivencia pacífica entre los diversos estratos de la sociedad. Pese a todo, este partido fue percibido como la plasmación política del Gal, ya que ambos mantenían posiciones muy similares. Por su parte, el Grupo Autonomista Leonés concluyó su dificultosa legalización el 17 de diciembre de 1980, cuando por fin fueron admitidos por las autoridades unos estatutos definitivos. Su ámbito de actividad era nacional, aunque se situaba de modo preferente en las provincias del Reino de León coincidiendo con el Prepal. Entre sus fines destacaban: extender, potenciar y consolidar el amor por todo lo leonés, el apoyo a todas las actividades que trataran de desarrollar la personalidad leonesa, realizar estudios e investigaciones sobre el folclore y deporte autóctonos, fomentar la cultura leonesa en todos sus aspectos y realizar investigaciones sobre las raíces lingüísticas e históricas del Reino de León. Al acogerse a la ley de asociaciones de 1964, sus fines no podían ser políticos. La oportunidad de la creación del Prepal es discutible, pues si es evidente que la autonomía leonesa contaba con un importante respaldo popular y sólo Coalición Democrática la defendía, un hecho tan trascendente como la creación de una comunidad autónoma no podía ser motivo de lucha partidista, sino algo admitido por la mayoría de la población de forma democrática.