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Correr tras el balón no es cuestión de sexo

León tiene seis equipos íntegramente femeninos y una presencia creciente de niñas en los clubes de fútbol base Fue la primera leonesa en vestirse la camiseta de la selección española de fútbol y eso que no tuvo ficha hasta los 20 años. Marcó 50

 

Las jugadoras del León Fútbol Femenino, que milita en el grupo 2 de la Primera División, entrenando. - NORBERTO

CARLOS FRÁCARLOS FRÁ 23/01/2011

El domingo pasado hubo derbi provincial. Jugaron el León Fútbol Femenino y el Ponferrada 100, los dos equipos que militan en la Primera División. Y como también ocurre en el fútbol masculino parece que soplan mejores vientos para el deporte berciano, ya que la victoria en este derbi fue para las ponferradinas. En el banquillo del León F.F. estaba sentada Celsa García, que cumple su cuarta temporada como entrenadora del histórico club que llegó a jugar en la División de Honor del fútbol femenino durante tres temporadas.

A Celsa la apartó de los campos de fútbol una lesión de rodilla, pero la apartó poco, apenas los centímetros que separan del césped del banquillo, donde permanece vinculada a un deporte sobre el que no duda en asegurar que «es la pasión de mi vida». Y eso que llegó con cierto retraso. Hasta los 20 años no tuvo ficha, aunque desde los seis o siete años jugaba habitualmente con sus primos en La Vecilla. Y eso no le impidió lograr una brillante carrera deportiva que le permitió debutar con la selección española en abril de 1997 en Lübeck (Alemania), donde jugó los 45 minutos de la segunda parte. «Es lo más grande que te puede pasar como deportista. Estar allí con la camiseta roja, escuchar el himno-¦ no hay otra cosa igual. Es un recuerdo imborrable, porque sientes una emoción especial», recuerda Celsa.

En el fútbol femenino leonés nadie había llegado tan alto, aunque cada vez son más las chicas que se animan a intentarlo. Esta temporada son más de 150 las chicas y niñas que tienen ficha federada. El León Fútbol Femenino tiene 37 jugadoras inscritas en sus dos equipos, el Deportivo Femenino Trobajo tiene 33 entre su primer equipo y el que milita en la categoría Alevín -único íntegramente femenino del fútbol base femenino de la ciudad de León-, el Santa Ana tiene 22 fichas y el Ponferrada 100 tiene otras 18. Son en total 110 jugadoras las que militan en estos clubes exclusivamente femeninos, pero a los que que habría que sumar otro medio centenar que están inscritas en el resto de clubes, especialmente en el denominado fútbol-7, que juegan los prebenjamines, benjamines y alevines -de 6 a 11 años-.

Son niñas que en muchos casos empiezan con apenas cinco años a correr detrás del balón y que pelean por conseguir unos minutos en los partidos oficiales en dura competencia con el resto del equipo, porque aunque el deporte base es para formar a nadie le gusta perder los partidos.

«Yo a mis jugadoras siempre les pido que salgan al campo a disfrutar... al salir a jugar hay que tener el objetivo de pasárselo bien, aunque a nadie le gusta perder. Las jugadoras tienen que divertirse, el fútbol tiene que ser eso y hay que olvidarse de falsas presiones», asegura Celsa, quien no duda en asegurar que el fútbol femenino en León vive un momento bueno.

Cuando ella empezó a jugar hace más de dos décadas el equipo leonés de fútbol femenino era el Puente Castro, que jugaba la liga con Asturias. «Yo empecé de la mano de Alfredo, que ya falleció, y de Eloy que fue mi entrenador, y fue cuando el León Fútbol Femenino se convirtió en un club autónomo que hoy sigue de la mano de Aurora,la presidenta, a la que ayudan unos vocales y un tesorero. Jugue durante 17 temporadas y si no hubiese sido por la lesión, una triada en la rodilla, me hubiese gustado seguir jugando», asegura Celsa.

«El fútbol siempre me ha gustado, es mi mayor pasión y creo que he sido muy afortunada al haber podido disfrutar tantos años al centrar mi vida en esa pasión. Ahora la verdad es que me cuesta volver a lo que yo llamo la otra vida, y echo en falta aquello, porque siempre estuve muy a gusto y no me arrepiento de haber jugado siempre en el León Fútbol Femenino aunque tuve ocasiones para haberme ido», recuerda la ex jugadora.

Y es que la carrera de Celsa, una punta zurda con gran capacidad goleadora -con su eterno 11 a la espalda-, no pasó desaparecibida para los grandes equipos, especialmente durante las tres temporadas que militó con el León F.F. en la División de Honor, donde jugaron entre otros con el Barcelona o el Oyarzun. Tuvo sus ofertas para irse e incluso una muy tentadora como la del Atlético de Madrid, pero entonces la jugadora decidió quedarse «en la ciudad donde tenía la familia, el trabajo y una vida segura».

Ahora, entrenadora

Hoy no se arrepiente de su decisión y se alegra de haber pemanecido en el que ha sido y es el club de su vida. «Cuando tuve que retirarme por la lesión me saqué el carné de entrenadora y estuve un año en el B para convalidar el título y poder hacerme cargo del A, en el que llevó cuatro temporadas», explica Celsa.

Su equipo equilibra la plantilla entre jugadoras leonesas y algunas llegadas a la ciudad para estudiar Inef y que proceden de Navarra, Ponferrada, Logroño, Santander o Burgos. La presencia de este instituto de educación física en la Universidad leonesa favorece la llegada a León de jugadoras con apenas 18 años y que en algunos casos saltan al fútbol femenino de élite tras concluir su etapa en el León FF., como en el caso de Paula, que hoy juega en el Oviedo Moderno de la Superliga, o de Adela, una chica Navarra que está jugando en la Primera División andaluza, en Granada, al disponer de una beca Erasmus.

«Creo que el error que se comete con excesiva frecuencia en el fútbol es mirar demasiado rápido hacia la élite. Hay que fijarse en la base y apoyar a las jugadoras porque se necesita tiempo para formarse. Nosotros es verdad que hacemos acopio de gente del Inef, pero para nosotros la clave es el equipo B, para que salga gente que pueda jugar arriba», asegura Celsa, quien destaca reiteradamente el apoyo recibido de su sobrino Alex -su segundo y entrenador de porteras- «una ayuda indispensable porque lo estudia todo» y de Carlos, «un fisio excepcional que ha recuperado ya tres rodillas en cuatro meses».

Celsa se ocupa en el León F.F. de lo deportivo pero no olvida la importancia de quienes trabajan para que el club sea una realidad y agradece el apoyo del Ayuntamiento, la Junta, la Diputación y la Federación, y los patrocinios de Deportes Chorco, Sport Bar, Tiendas Siroco e Ismalu de La Vecilla. «No quiero olvidarme de nadie, porque la verdad es que sin ellos todo esto no sería posible», asegura Celsa.

   
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