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COMUNICACIÓN

Fracasar también tiene sus ventajas

 

Un negociante entristecido. - efe

NANA DE JUAN
17/06/2012

Tanto Manuel Reyes, experto en aportar recursos para aprender a «vendernos» en el trabajo y en la vida, como Jesús A. Mármol, maestro en reivindicar el fracaso como aprendizaje, coinciden en que es preciso cambiar la percepción negativa del fracaso y pensar en positivo para que los fallos se conviertan en futuros éxitos.

«Urge promover una nueva cultura social en positivo sobre el concepto de fracaso y desaprender todo lo dicho, porque su superación logra efectos muy importantes en la persona implicada, si lo sabe aprovechar», advierte Mármol en su guía práctica El poder transformador del fracaso.

Mientras que cada emprendedor norteamericano experimenta 3,75 fracasos empresariales antes de conseguir un triunfo y gana experiencia con ello, el 50 por ciento de los emprendedores latinos tiene miedo al fracaso y el 64 por ciento de los que fracasaron una vez, no vuelven a intentarlo, se asegura en esta guía práctica.

Por su parte, Reyes, que se define como «psicólogo de formación y vendedor de vocación», defiende en su novela en clave de autoayuda Las 4 leyes de las oportunidades, que «las oportunidades están al alcance de todos, pero que vienen con fecha de caducidad, por lo que, si no las aprovechas tú, lo hará otro; así que, ante la duda, hay que atreverse».

Mármol anima a las Escuelas de Negocios a que introduzcan el estudio del fracaso entre sus asignaturas, porque está convencido de que un buen emprendedor nunca se rinde ante él, «y acabar así de una vez por todas con el sentido peyorativo de esta palabra».

Como Mármol, Reyes está convencido de que durante toda nuestra vida nos estamos «vendiendo», tanto para buscar pareja como para educar a nuestros hijos, conseguir un buen trabajo o intentar convencer al opositor de nuestras opiniones, por lo que propugna que «hay que esmerarse» en una «buena venta de nosotros mismos».

«La culpa del miedo al fracaso se origina en la infancia, porque desde pequeños nos estimulan a querer gustar a los demás en todos los ámbitos de la sociedad y, si la realidad te da un revés, el nivel de autoestima baja y la persona ve atacada su línea de flotación vital», nos explica Mármol.

Para Mármol, en todo proceso de fracaso personal, estamos muriendo para renacer de nuevo, como hace el gusano cuando muere para convertirse en mariposa, y solo se logrará el éxito «cuando te reencuentres contigo mismo, sepas lo que quieres y seas el dueño de tu realidad», advierte.

Reyes está convencido de que «si cambias tu percepción de los hechos -—por ejemplo, de ‘hoy será un día pésimo a hoy puede ser un gran día’— , se modifican tus emociones y tus actuaciones son diferentes; y, si tus actuaciones son diferentes, modificas tu actitud», constata el experto.

Señales

Para Mármol, las señales evidentes de que una persona ha superado emocionalmente un fracaso y que puede volver a levantarse de nuevo, son «cuando tu corazón y tu mente se alineen en el tiempo, encuentres una actividad que te apasione, la ‘focalices’ y vibres con ella», recalca.

Sobre la fecha de caducidad de las oportunidades, Manel Reyes está convencido de que, para detectarlas, hay que tener muy claro qué vas a hacer con tu vida personal y profesional en los próximos cinco años y apuntarlo en un papel, «porque las oportunidades solo duran un suspiro».

Mármol constata que «los deseos emanados del corazón deben siempre primar ante la fuerza de la razón, porque «cuando las expectativas de futuro salen de tu mente, pero no de tu corazón, siempre tienen fecha de caducidad». Del mismo modo opina Reyes, para quien «si te marcas un objetivo con el corazón, tu acción es más potente que si lo haces con la inteligencia», que es socio-director de MRC International Training.

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