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Futuro puntada a puntada

 

10/06/2018

En un rincón de Bogotá (Colombia) las mujeres cosen su futuro y el de su país. Lo hacen desde los talleres de L’Autre Sac, una firma de bolsos confeccionados por mujeres en riesgo de exclusión social y laboral, y con los que se costea la educación de niñas sin recursos. Feminismo nacido de agujas e hilos.

Más de veinte mujeres trabajan codo con codo entre máquinas de coser, tijeras y agujas. De vez en cuando, una conversación se impone al ruido de los motores y el repiqueteo de los dedales, pero, por lo general, las costureras se comunican en lengua de signos. Hace tiempo dos jóvenes sordomudas se incorporaron al taller y las demás quisieron aprender su idioma para poder enseñarles a coser.

Este es solo uno de los muchos gestos de colaboración femenina que tienen lugar cada día en las dos fábricas que trabajan para L’Autre Sac, una empresa nacida entre Barcelona y la capital colombiana. Su fundadora, Mariana Féged, creó este proyecto para desarrollar su pasión por la moda y demostrar que «se puede ganar dinero haciendo algo bueno por la sociedad», explica a Efe.

Féged, nacida en Colombia y afincada en la ciudad condal desde 2014, elabora diseños bonitos, espaciosos y ligeros para las empresarias de Europa. Cuenta con la ayuda de su «eterna cómplice», su madre, quien vigila desde Colombia la producción de las piezas. Bolsos solidarios que, a un lado del Atlántico, son meros accesorios, y al otro son un salvavidas para quienes los confeccionan. Todas han tenido una vida difícil.