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El inconfundible sello de Vela Zanetti

 

Salón de actos con una de las obras del artista burgalés de fondo. - Jesús F. Salvadores

Una de las frases históricas de Don Bosco. - Jesús F. Salvadores

13/09/2015

Es la gran obra de Vela Zanetti en la provincia. En la escuela de Formación Profesional de la Robla, el artista burgalés plasmó buena parte de su obra por encargo de la Hullera Vasco Leonesa y allí trabajó durante un año poniendo lo mejor de si mismo para darle al centro ese toque único que le caracteriza.

Lo que es hoy este centro, que ahora cumple 50 años de trayectoria, fue en su día la Escuela de Aprendices de Santa Lucía, puesta en marcha en los años 60 por la Hullera. Fue entonces cuando desde la compañía leonesa hicieron el encargo de poner la nota artística al edificio a Vela Zanetti. El célebre pintor llegó a La Robla un día de lluvia en enero de 1965. Allí, durante un año, dio forma a lo que hoy puede observarse en muchos de los rincones del centro y que lo han convertido en único y especial. En su tarea, contó con la inestimable ayuda del albañil Pepe ‘El Rubio’ y de Pachi, que regentaba un almacén de construcción. Su idea inicial era reflejar el verdadero esfuerzo del trabajo en la mina y para ello no dudó en bajar a una para conocer de primera mano lo que se hacía en su interior. De aquella experiencia salieron las manos y el esfuerzo que desprende el mural ubicado en el salón de actos del centro. Y como ese, varios trabajos más que hasta el momento nunca han tenido que ser restaurados y siguen en perfecto estado de conservación. El carbón, el minero y las minas son recursos muy presentes en su obra. De hecho, el artista burgalés aseguró que la mina era una de sus grandes pasiones, algo que reflejó en su trabajo en este centro formativo a través de los hombres que plasmó en él, con rostros y extremidades llenos de fortaleza, como corresponde al duro trabajo bajo tierra.

«Eligió uno de los talleres destinado a soldadura y calderería para trabajar. No le faltaron su pipa y su tabaco de hebra, su botella de chinchón y las estufas de butano», explican desde la página web del centro roblano.

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