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Pasando de la gente

 

Vanessa Carreño
04/02/2018

Le importa tanto que los demás le quieran que termina haciendo cosas que no quiere hacer y olvidándose de lo que de verdad desea? ¿Cree que no es posible complacer a otros sin dejar de ser uno mismo?

Lo cierto es que el miedo a no gustar no siempre es evidente, y hay quien lo disfraza de generosidad y buenas maneras. Hace falta tomar conciencia de si lo que uno hace, dice o piensa está más enfocado en complacer a los demás que en complacerse a uno mismo.

Por eso, si se da cuenta de que quiere empezar a tomar sus propias decisiones y a elegir su camino, aquí tiene algunas claves:

—Reconozca sus deseos y necesidades. Identifique cómo quiere ser y los pequeños objetivos cotidianos que quiere alcanzar y no tenga miedo a aceptar que necesita que los demás le valoren, simplemente deje de actuar en base a ello.

—Elija las normas que quiere en su vida. Deje de vivir cómo otros le dijeron que tenía que hacerlo, no hay reglas absolutas que sirvan para todos.

—Acéptese como es. Hasta que no deje de querer ser otra persona, seguirá necesitando la aprobación de los demás.

—Sea auténtico. ¿Cómo se siente cuando puede ser usted mismo? ¿Qué opina de alguien que se muestra tal cual es? Es curioso que la autenticidad sea una de las cualidades que más valoramos en los demás y pocas veces nos demos permiso para aplicarla en nosotros.

—Acepte que no puede gustarle a todo el mundo. Nos han enseñado que complacer a los demás es más importante que complacerse a uno mismo. Y no sólo no lo es, sino que además es imposible. La mitad de las personas que se va a encontrar en su vida no le gustarán. Y no pasa nada, es normal, lo mismo que no pasa nada por no gustar a todas.

—Obsérvese y corrija sobre la marcha. Pare y pregúntese si en este momento está siendo usted mismo. Y, según lo que vea, dé pequeños pasos para ser más sincero, decir que no o expresar lo que quiere y lo que le gustaría.

Siempre habrá quien se resista a que tome las riendas de su vida, no lo dude. El problema es que usted no haga nada para remediarlo.