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Soy vulnerable

 

Vanessa Carreño
15/04/2018

El otro día una clienta me contaba que con pocas personas se permite mostrarse triste o insegura, ni siquiera con sus mejores amigas. Si acaso con su pareja, y nunca del todo. Prefiere guardarse las cosas «para dentro» y que nadie la vea cuando está mal.

Son muchas las personas que tienen esa creencia tan limitante de que hay que ser siempre fuerte y de que no puedes mostrar que algo te ha dolido o que sientes miedo, tristeza o vergüenza. Es como que queremos aparentar que somos de hierro, cuando en realidad todos somos de cristal.

Sí, todos somos vulnerables y todos nos podemos romper. De hecho, nos rompemos multitud de veces en nuestra vida, pero también nos recomponemos otras tantas…

El problema es que creemos que la perfección está en dar siempre esa imagen de persona dura a la que nada le afecta. Que desmoronarse es de débiles, que los demás nos van a juzgar si se dan cuenta o que si escondemos lo que nos pasa desaparecerá.

Ay, ¡qué equivocados estamos! Si la verdadera fortaleza está precisamente en reconocer que muchas veces no podemos con todo y en aceptarnos y querernos frágiles como somos. Porque todos somos fuertes, pero nadie puede ser siempre fuerte. Además de que ser capaces de decir «no sé cómo solucionar esto», «no me siento capaz», «me equivoqué» o «necesito ayuda» es la única manera sana de gestionar eso que nos sucede.

Y por supuesto que aceptar nuestra vulnerabilidad es imprescindible para conectar con los demás, porque solo podemos ser amables y compasivos con otros cuando ya lo somos con nosotros mismos. Y porque solo cuando te sientes digno de recibir amor siendo tal y como eres, puedes dar amor al otro siendo tal y como es. En definitiva, nadie es verdaderamente fuerte hasta que no es capaz de mostrarse vulnerable ante los demás. Porque la libertad más genuina es la que conquistamos cuando nos damos permiso para ser y mostrarnos tal cual somos, sin máscaras ni titubeos. Sin perder energía ni desgastarnos escondiendo algo que, paradojas de la vida, todos tenemos.

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