+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

CANTO RODADO

El viento de portugal

el alcalde de león quiere comprar el primer autobús sin conductor y En etiopía trillan sin trillo. Con máquinas o sin ellas, paga la misma gente

 

El viento de portugal -

aNA GAITERO
10/12/2017

El señor Keynes predijo que la jornada laboral en el siglo XXI no superaría 15 horas a la semana. No es que se equivocara, aunque evidentemente el horario de trabajo tiende a agrandarse para quienes tienen el ‘privilegio’ de ‘gozar’ de un empleo, mientras el paro es un mal endémico que expulsa a una parte significativa de la población activa del sistema productivo, cuando no la coloca al borde o en el territorio mismo de la exclusión social y de la indignidad humana.

El problema, dicen los expertos, es que el aumento de la productividad a consecuencia de la mecanización del trabajo no ha ido paralelo a un aumento salarial. Y hay que trabajar más para ganar menos, de tal manera que cada vez es más frecuente otro fenómeno lacerante: trabajadores y trabajadoras que no llegan a fin de mes.

La caída de los salarios desde hace décadas ha ido en picado mientras los beneficios no han dejado de aumentar. Y los privilegios de quienes detentan esos beneficios se han multiplicado hasta el punto de que a la sociedad le escandaliza que la gente desfavorecida reciba ayudas sociales o que se debata el tema de la renta básica, mientras subvencionamos a la banca con miles de millones de euros.

La hucha esquilmada

De la misma manera, asumimos con resignación la inminente bancarrota de la Seguridad Social, que Rajoy ha esquilmado para sus políticas de ‘estabilidad económica’ y de contar con un fondo de reserva de 60.000 millones apenas mantiene 8.000 que a duras penas llegarán para las próximas extras.

La utopía de las nuevas tecnologías es una distopía para el empleo. En los próximos años mucha más gente será expulsada del mercado para dejar paso a los robots. El coche sin piloto es una de las mecas de la nueva era. Y el alcalde de León, que no quiere perder el tren, quiere comprar el primer autobús sin conductor.

Sin trillo

En cambio, en Etiopía, que tampoco está tan lejos, trillan el teff sin trillo. Las pisadas de la pareja de bueyes y del agricultor sirven para separar el grano de la paja de esta planta herbácea con la que hacen su pan y pronto nos venderán en los supermercados por ser «supermineralizante y sin gluten».

La globalización es lo que tiene. Con máquinas o sin ellas, siempre paga la misma gente. La que trilla con el sudor de sus pies y la queda fuera del empleo por la automatización, como ocurrió con los peajes de la AP-66. Por cierto, Aucalsa se embolsa durante unos minutos el dinero del peaje completo a Asturias de quienes toman la salida a Villablino.

Y, ¿Qué me dicen de esas toneladas de plátanos, los de la ‘pica’, que se entierran de forma ilegal en La Palma para no alterar los precios del mercado? Vuelvo a Etiopía sin haber estado allí: una oenegé reparte medio plátano y algunos lácteos a las madres que se acercan con sus criaturas...

Así que toda esa monserga de la cuna del parlamentarismo y el pueblo llano está muy bien para hacer leonesismo de ocasión y salir en un programa de la tele haciendo el ridículo mayor. Nada más.

El gol de Portugal

Y el peloteo de Rajoy a la señora May y a la señora Merkel... En fin. Menos mal que nos queda Portugal y el señor Màrio Centeno como presidente del Eurogrupo, el Ronaldo de la economía europea. El que no siguió la senda del austericidio. El gobierno de izquierdas que aquí tildarían de populista triunfa ahí al lado. Portugal no ha parado de mejorar su economía, la educación y algo más. Parece que soplan nuevos vientos en Europa, y no precisamente los de la borrasca Ana.

El poder del dinero

La l