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Quieren ser cigarras

La periodista y escritora Nuria Varela publica ‘Cansadas. Una reacción feminista frente a la nueva misoginia’.

 

La periodista Nuria Varela en una foto de archivo. - ballesteros

Quieren ser cigarras -

ana gaitero
26/01/2017

león

Si hace más de una década Nuria Varela puso en valor el feminismo con una obra que ya es un libro de cabecera para muchas jóvenes, ahora llega con una reflexión en torno a la nueva misoginia. Una reacción feminista para armarse frente a la reacción neomachista que ya diagnosticó en los años 90 la norteamericana Susan Faludi.

Cansadas sale a la luz el próximo 1 de febrero de la mano de Ediciones B. Varela desmonta las medias verdades y saca a luz mentiras mil veces repetidas como. «Salomón no era un sabio, Don Juan no era un héroe y Lolita no es una historia de amor. Estamos cansadas, sí. De las medias verdades y de las mentiras a medias. De los micromachismos, del velo de la igualdad y de los mitos que rodean el amor».

«Cansadas de pintar las paredes sin poder tocar los cimientos. Cansadas de las violencias, los embargos, las guerras y las posguerras. De las batallas en el frente y en la retaguardia», añade en este libro tan contundente como refrescante en el la también autora de Feminismo para principiantes hace balance de todo el legado que la lucha de las mujeres ha dejado en el mundo que todavía hoy se resiste a la igualdad.

Y, sobre todo, «cansadas del desdén, de la vieja y nueva misoginia, de la cultura de la violación, de la cultura del simulacro y de la RAE». No hay frente que no se toque o salga tocado en este libro en el que también se levanta la alfombra bajo la que se esconden importantes datos como que el trabajo doméstico representaría el 53% del PIB si formara parte de las cuentas estatales o que las mujeres siguen saliendo del mercado laboral bajo la cobertura de las políticas de conciliación que favorecen las excedencias a las que se acogen mayoritaria, y curiosamente, la mano de obra femenina.

«Nos hemos hecho mayores y no nos gusta lo que vemos. Es tiempo de nuestra propia reacción. Hemos sido hormigas, ya es hora de que nos toque ser cigarras», subraya.

Como señala Barbijaputa en el prólogo, «lo nuestro está siendo tan poco a poco que no advertimos que el feminismo nos estaba armando hasta los dientes con escudos y lanzas ingrávidos de los que ya no podríamos desprendernos ni queriendo, y eso nos hace caminar más seguras, alzar la barbilla, mirar a los ojos. Poco a poco». Cansadas habla de esas «Otras» «hace años empezaron a derribar muros para que entre todas, entre las Otras y nosotras, construyamos un mundo nuevo donde no sólo quepan todos sino donde quepamos todas», añade la bloguera.

También las mujeres que han pasado de los 40 años, apunta Varela, «llegamos a la juventud creyéndonos pioneras» aunque también «éramos herederas (aún sin mucha conciencia) de varios intentos de generaciones anteriores por tener vida propia».

Hay muchos éxitos que celebrar: cambios sociales, desarrollo legislativo, teoría de género y pensamiento feminista, acciones positivas y transversalidad en la acción de gobierno. Pero los indicadores no dejan lugar a la complacencia: brecha salarial, violencia machista, precariedad, mito de la conciliación. «Como escribió Faludi, sólo se ha maquillado el rostro, pero la estructura permanece tal cual y la reacción patriarcal no se ha hecho esperar».

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