+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

El investigador Greg Jefferys busca una carabela española que llegó a la isla antes que el británico James Cook

Un arqueólogo insiste en que los españoles descubrieron Australia

Aunque la historia reconoce al británico James Cook como el primer europeo que llegó a Australia, un arqueólogo de este país insiste

 

Mónica Garrido - MELBOURNE.
Mónica Garrido 11/10/2002

Llevo doce años buscándola y seguiré haciéndolo hasta encontrarla», indicó el arqueólogo. Su convicción se originó «al escuchar historias de los habitantes de estas islas», que explican sus diferencias físicas respecto al resto de aborígenes del estado australiano de Queensland en la mezcla de sangre en sus antepasados. Su idea se vio reforzada esta semana, cuando «una mujer aborigen de la isla de Stradbroke -frente a la actual ciudad de Brisbane- me llamó para contarme que su familia descendía de marineros españoles», explicó. La mujer, que no quiso revelar su identidad, detalló que los marineros españoles llegaron por primera vez a la isla en busca de agua fresca, según relataban sus antepasados, pero su barco naufragó y, al menos, uno dejó descendencia en Australia. Entre otras pruebas, el arqueólogo australiano afirma haber hallado una antigua moneda de oro española, además de «un bastón de bronce, un cuchillo, cerámicas e, incluso, la campana del barco». «Todo indica que la nave estuvo aquí y que era española, pero nunca la hemos localizado», explicó el científico. Según Jefferys, el galeón español sobre el que indagan cubría la ruta entre Filipinas y Acapulco (oeste de México) y transportaba productos asiáticos, que luego eran trasladados por tierra hasta Veracruz (Océano Atlántico), donde eran embarcados rumbo a Sevilla (sur de España). Sin embargo, el investigador cree que la carabela se desvió en una ocasión y naufragó en las costas de la isla de Stradbroke, a unos 180 kilómetros al sur de Fraser Island, donde esta semana fueron localizados los restos de un naufragio. Jefferys vio alimentadas sus esperanzas de que se tratara del tan buscado barco español del siglo XVI al detectar tres cuerpos metálicos que sobresalían del resto de la nave y parecían cañones en la cubierta. Sin embargo, investigaciones posteriores mostraron que el navío era del siglo XIX y, «tras estudiarlas, concluimos que las estructuras de hierro fundido eran utilizadas para descender botes pequeños desde la cubierta hasta el agua», indicó. Pese a la decepción, el arqueólogo seguirá buscando en las aguas del Océano Pacífico que baña las costas de Queensland, convencido de que esconden pruebas que podrían contradecir la versión actual de la Historia. Está comprobado que españoles, portugueses y holandeses exploraron la costa septentrional y occidental de Australia, aunque hasta ahora se sostiene que el primero que desembarcó en las costas orientales y descubrió tierras más fértiles fue James Cook. El legendario aventurero recibió permiso del Almirantazgo británico para viajar a Nueva Zelanda, adonde llegó en 1769, y un año más tarde pisó por primera vez tierras australianas.