+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario de Diario de León:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 

LEONESAS DE AYER Y HOY ADRIANA DIEZ RÚA

La niña que mete goles en cálculo mental

 

Julia y Jorge Oria y Adriana y Guillermo Diez. DL -

31/07/2018

ana gaitero | león

La selección española de fútbol volvió de Rusia sin ninguna copa. En cambio, la leonesa Adriana Diez Rúa acaba de regresar del Mundial de Cálculo Mental celebrado en Moscú con el trofeo de bronce. El tercer premio de la International Competition organizada por Aloha. Y es que no todo en la vida es fútbol. Ni siquiera este verano, ni siquiera en Rusia.

Hay bolas que dan tanta alegría o más que el esférico. Por ejemplo, las del ábaco. Ese instrumento tan simple que sirve para hacer cálculos matemáticos y ayuda a desarrollar la mente para el cálculo. Adriana lo empezó a manejar con cuatro años y ahora ya no lo necesita más que para algunas divisiones.

Obtener el tercer puesto en un campeonato en el que participaron 600 niños y niñas de todo el mundo y en una de las categorías más elevadas, la Tindy 9 (hay 10 en el sistema Aloha), fue tan emocionante que las lágrimas brotaban de sus grandes ojos azules como una fuente.

En menos de cinco minutos, el tiempo máximo para hacer la prueba, había resuelto las 70 cuentas de la tabla. Salió contenta por su trabajo y cuando le comunicaron su tercer puesto no cabía en sí de gozo. «Hazte a la idea que lloré», comenta al valorar el premio como la mayor satisfacción que ha recibido desde que empezó en Aloha León.

Su alegría sólo se vio empañada por la preocupación por su hermano, Guillermo, de siete años, que el año pasado fue campeón de España y en Moscú se atascó. No en vano ella es, después de la academia, su principal entrenadora.

A Adriana le tiran «un poco más las letras que los números, pero hacer cálculo mental me gustó porque es diferente al colegio», comenta. En los cinco años que lleva practicando solo en una ocasión flaqueó y se planteó dejarlo, pero al final pensó que «era mejor terminar» lo que había empezado, señala con una sensatez que ya la quisieran para sí muchas personas adultas.

Pero ahora que se había hecho a la idea de que el Mundial de Rusia sería su última competición se plantea continuar el próximo curso para poder acudir al campeonato internacional de Aloha. «Me gusta viajar y conocer gente», asegura.

En Moscú quedó fascinada con la belleza de la plaza Roja e impresionada con la cúpula de la iglesia de San Basilio, de la que cuenta su historia. Y también se vino con el buen sabor de unos helados con la galleta en forma de vaso y deslumbrada por el lujo de un centro comercial construido en un edificio histórico.

Pero sobre todo quedó encantada por el trato con niños y niñas de otras latitudes como México, Panamá, Irlanda o la India. Y muy agradecida a su maestra, Ana Diez Alaejos, y a la entrenadora internacional que le dio algunos trucos de última hora.