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Suiza noquea a Serbia sobre la campana

Un gol de Shaqiri en el minuto 90 culmina la remontada de los helvéticos y obliga a las 'águilas blancas' a ganar a Brasil para seguir en Rusia

 

Los jugadores suizos festejan su victoria sobre Serbia. - LAURENT GILLIERON

ROBERT BASIC | KALININGRADO
22/06/2018

Serbia y Suiza mantuvieron la guardia alta hasta el final. Intercambiaron golpes sin parar, sufrieron e hicieron sufrir, dominaron y fueron dominados, quisieron ganar los dos y los helvéticos lo hicieron sobre la bocina. Montaron una contra de libro que en dos toques dejó a Shaqiri solo ante Stojkovic, y el interior no perdonó. Culminó así la remontada en el minuto 90 y condenó a las 'águilas blancas' a una durísima derrota y a buscar una victoria contra Brasil para acceder a octavos. Un mazazo en toda regla que partió el corazón a los serbios.

Suiza repitió el once que sudó el empate contra la 'canarinha' y Serbia sólo presentó un cambio respecto al equipo que derrotó a Costa Rica. Mladen Krstajic decidió dejar en el banquillo al talentoso Ljajic y puso en su lugar a Kostic, un zurdo habilidoso y rápido que dejó detalles interesantes en la banda izquierda. El partido se perfilaba emocionante e intenso y no decepcionó. A los helvéticos les costó acomodarse en el campo y las 'águilas blancas' pronto dejaron su tarjeta de visita. Al intento de Xhaka de probar fortuna desde la mismísima Basilea -el balón salió desviado- respondió Mitrovic con un gran remate que en la grada ya se celebraba como gol. Pero Sommer hizo un auténtico paradón y dejó intacto el marcador. Pero sólo unos segundos más tarde (literal), Zuber perdió un balón donde se pierde la vida y Tadic puso un medido centro desde la derecha que cabeceó a la red el delantero del Fulham. Solo habían pasado cinco minutos y Serbia mandaba en el marcador.

A Suiza le costaba serenarse y juntarse en torno a su fútbol, de toque y construcción, mientras que los ataques de Serbia eran puros fogonazos. En el Estadio de Kaliningrado chocaban dos estilos y saltaban chispas, que dibujaban los perfiles de ambos equipos. Aún aturdidos por el cabezazo de Mitrovic, quien se imponía en cada duelo a los centrales Schaer y Akanji, los helvéticos despertaron con una buena acción de Rodríguez. El lateral le robó la cartera a Ivanovic y asistió en el área a Dzemaili, quien cruzó en exceso. La balanza se equilibraba y la inclinó un poco Milinkovic-Savic con un peligroso disparo desde la frontal que se marchó arriba por poco. Behrami, pareja de Xhaka en la medular, se encargaba de completar la salida de balón que no circuló con fluidez hasta la media hora de juego. Fue a partir de entonces cuando los suizos comenzaron a construir de verdad y a jugar como saben, lo que hizo emplearse a fondo a los serbios.

Un magnífico pase de Xhaka a Dzemaili en el corazón del área puso de pie al banquillo y la afición suizos, pero el mediapunta se topó con una inmensa intervención del portero Stojkovic. Serbia apretó los dientes y hasta el ariete Mitrovic bajaba para ayudar en tareas defensivas, en más de una ocasión tapando a un cada vez más inspirado Shaqiri. Las 'águilas blancas' levantaron el vuelo y pudieron sentenciar el choque en la recta final del primer tiempo con una clarísima ocasión de Tosic -solo había que meter la cabeza y empujar el balón a la red- y un brutal remate de Tadic desde fuera del área que salió rozando el larguero.

Por los aires Serbia no supo rematar a Suiza y lo acabó pagando caro. Tras un cabezazo de Mitrovic que se marchó fuera, los helvéticos montaron un contragolpe que culminó con una pequeña obra de arte de Xhaka. El medio recogió un rebote fuera del área y en carrera conectó un impresionante zurdazo que Stojkovic solo pudo acompañar con la mirada. A los balcánicos les costó levantarse de la lona y por poco encajaron el segundo, cuando Shaqiri mandó un misil a la cruceta. Aguantaron el tipo los hombres de Krstajic y se levantaron hasta equilibrar el duelo. Echaron de menos a Milinkovic-Savic, quien a diferencia de su exhibición ante Costa Rica apenas tuvo trascendencia en Kaliningrado.

Los serbios no bajaron los brazos, pero Suiza era mejor. A punto estuvieron de adelantarse de nuevo, pero Mitrovic no llegó al pase de la muerte de Kolarov. Y cuando el duelo agonizaba apareció Shaqiri y Serbia saltó por los aires.



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