miércoles 12/5/21

«Alteración de la composición química de las aguas de la zona con riesgo muy alto para la población»

Las diligencias previas del juicio que se celebrará en la Audiencia Provincial los días 26 y 27 de abril destaca que la explotación de Nueva Julia no tenía autorización por el organismo de la Cuenca para actuar sobre Dominio Público Hidráulico, lo que provocó que la Confederación Hidrográfica del Miño Sil informara en contra de la solicitud de autorización de dichas obras. Se abrieron entonces varios expedientes sancionadores: una por depósito de escombros en dominio público hidráulico y zona de policía del arroyo del Charcón sin autorización del organismo de cuenca, otra por construcción de dos balsas de decantación en la zona Vega de Fechos del arroyo de Charcón sin autorización alguna y por la construcción de un canal de drenaje en Carrasconte sobre el arroyo del Charcón. El expediente del Ministerio fiscal alude además a que la explotación penetra 19,6 hectáreas en pleno espacio natural enclavado en la red natura 2000. «Al mismo tiempo, el conjunto de la explotación influye y repercute negativamente de forma directa en el espacio natural Zepa y ZEC Valle de San Emiliano, existiendo apenas 700 metros de distancia entre el límite norte de la explotación minera y la zona sur de la zona Natur. Todo ello provocó la alteración de la composición química de las aguas existentes en la zona con riesgo muy alto para la población debido a la zona de captación de aguas Fuente de Carrasconte, ausencia de medidas de contención o seguridad que habrían evitado drenajes ácidos de mina sobre los recursos hídricos superficiales, con una alta concentración de metales pesados y alteración grave de los cauces y masas de agua existentes previamente en la zona. Asimismo, el fiscal deja claro que la cantera se asentó sobre tres hábitats de interés comunitario que se vieron afectados por la explotación en zonas en las que se destruyeron brezales, que fueron arrancados, sepultados y destruidos, así como pendientes rocosas silíceas con afección en más de 100 hectáreas cuya repercusión a pesar del tiempo transcurrido se hace particularmente dificultosa al no repoblarse de forma natural las zonas afectadas de la mina sin intervención exterior.

Por último, en las diligencias, el fiscal expone que el cielo abierto ha afectado de modo «grave» a dos especies en serio peligro de extinción: el urogallo cantábrico y el oso pardo cantábrico, encontrándose la cantera en plena zona de actividad de las dos especies y generando las labores de extracción presiones negativas para dichas especies. Además, en la zona invadida en el municipio de Villablino se localizan 21 taxones de aves afectados por la explotación.

«Alteración de la composición química de las aguas de la zona con riesgo muy alto para...
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