martes. 29.11.2022

El aluvión de normas impulsa a las empresas dedicadas a la seguridad de otras compañías

Luna Seguridad recurre a la sociedad de garantía Iberaval para obtener financiación de cara a ampliar y renovar su sede en la capital leonesa

Por un lado va la teoría y, por otro lado, la práctica. En algunos casos, para bien. Frente a ese mantra de que la burocracia debe minimizarse, muchas empresas se ven superadas por la cantidad de leyes que han de cumplir. Como si afrontar su día a día tuviera que tener una justificación constante y casi milimétrica.

En los últimos años la normativa referida a protección y seguridad, algo positivo para las pymes sí ha aumentado a partir de decretos y leyes estatales, autonómicas y locales, con medidas en torno a instalaciones y protección de éstas y del personal que trabaja en ellas.

La búsqueda de la seguridad, a juicio de Alberto Luna, gerente de la empresa leonesa Luna Seguridad, ha generado importantes oportunidades para las compañías que prestan ese servicio. Por supuesto, también para la suya.

Luna Seguridad dio sus primeros pasos en 1986, el año en el que España accedió a la Comunidad Económica Europea, trabajando en el sector de los incendios, como empresa instaladora y mantenedora, para, en la década de los 90, abrir el abanico a la intrusión y el robo. Ya en este siglo ampliaron su cartera de prestaciones con cámaras de circuito cerrado, control de accesos y la seguridad integral, hasta completar un catálogo que se resume en tres ámbitos: la ingeniería en seguridad, su instalación y el mantenimiento. «Nosotros estamos especialmente enfocados al ámbito industrial, y, aunque contamos con clientes individuales y comunidades de propietarios, podríamos decir que no nos movemos en ese nicho de mercado más particular, sino en el empresarial», resume.

Entre sus clientes, presentes en toda España, aunque Luna Seguridad tenga preminencia en el noroeste español (Galicia, Cantabria, Asturias y Castilla y León), se encuentran empresas tanto del ámbito público como del privado, como pueden ser Repsol, Sepe o Paradores.

«Trabajamos en la seguridad activa de las instalaciones, los componentes y los equipos de las empresas, dentro de sus sedes, con el propósito de proteger los recintos del fuego o de la intrusión», expone el gerente de esta empresa familiar leonesa, que mantiene un estrecho vínculo con la sociedad de garantía Iberaval.

Ampliación de su sede

Desde 1996, explica, han estado en la misma sede, en la avenida San Froilán, en el barrio de Puente Castro. «Allí hemos desarrollado el negocio, pero ha llegado un momento de ampliar las instalaciones, dentro de la propia ciudad de León», detalla. Por ello, han adquirido una nave en el Polígono de Onzonilla, donde a futuro operarán. En este sentido, indica que recurrieron a la sociedad de garantía para obtener la mejor financiación. «León es un lugar muy bueno para todo proyecto industrial, pero considerábamos que debíamos potenciar nuestras instalaciones, para hacer posible nuestro propio desarrollo», argumenta. Sobre su vinculación con Iberaval, Alberto Luna detalla que «en todas las gestiones que hemos mantenido para alcanzar nuestros objetivos de financiación, Iberaval ha estado ahí, la última vez en este mismo año para adquirir una nave, y hemos tenido su respaldo en lo referido a encontrar avales, pero también en la mejora de las condiciones económicas».

Iberaval en León

A pesar del mensaje de incertidumbre imperante, como consecuencia de los efectos de la pandemia del Covid-19 y de la situación que se vive en el este de Europa, con implicaciones claras en el ámbito energético y de encarecimiento de los costes de muchas materias, la realidad es que las empresas mantienen su ritmo de actividad, pese al impacto que está teniendo en sus cuentas esta circunstancia.

Entre enero y septiembre de 2022, Iberaval ha facilitado en la provincia de León —donde tiene dos sedes, en la capital y en Ponferrada—, un total de 411 financiaciones por un importe global de 35,8 millones de euros, lo que supone un 29% más que en el mismo periodo de 2021.

En este momento, Iberaval contribuye con la financiación que mantiene viva en la provincia (138,1 millones de euros) al sostenimiento de más de 15.000 puestos de trabajo.

La directora de zona de Iberaval en León, Noelia Muñoz, explica que «las empresas, cada vez más, nos identifican como aliados suyos, a la hora de obtener liquidez, pero también cuando buscan afrontar una inversión y para ello tienen que acudir al banco». La ventaja principal que aporta el respaldo de Iberaval tiene que ver con unas mejores condiciones de acceso al crédito, así como mayores plazos para devolver importes.

En ese aspecto tiene mucho que ver el respaldo que brinda el Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE) de Castilla y León, a partir de las líneas ICE Financia y de soluciones concretas como las desplegadas en los últimos meses, como ese anticipo, para estaciones de servicio, con vistas a poder asumir el descuento de los 20 céntimos por litro aprobado en el pasado mes de abril. Además, Iberaval cuenta con dos instrumentos financieros referidos al Crecimiento empresarial y al impulso de la I+D, en colaboración con la Junta de Castilla y León, y que son cofinanciados con fondos Feder de la Unión Europea.

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