martes. 31.01.2023
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Marc Dughain, escritor y cineasta francés especializado en películas históricas, conocido por cintas como Cambio de reinas (2017), ha adaptado ahora Eugénie Grandet del clásico francés Honoré de Balzac, un «visionario», en su opinión, que siempre supo que la mujer era «el porvenir de la Humanidad». «Balzac era un genio», asegura Dughain en una entrevista con motivo del estreno en las salas españolas de este último filme, que gira en torno a la familia de Felix Grandet, un hombre tacaño que oculta una colosal fortuna mientras su hija Eugénie vive casi en la pobreza y asfixiada por las convenciones sociales. «Estoy convencido de que Balzac (1799-1850) era un visionario, toda su obra gira en torno a estos análisis del futuro, sus personajes masculinos tienen algo de ridículo en su obsesión por sus pequeños y mezquinos intereses, mientras las mujeres están siempre magnificadas en sus obras. En ese sentido -opina el intelectual francés-, ya en aquella época lanza ese mensaje de que la mujer es el porvenir de la Humanidad, pero a condición de que no los quiera reemplazar, ni parecerse a ellos», precisa.

Balzac publicó Eugénie Grandet en 1833. Pero, para Dughain, la obra es una crítica social totalmente actual que denuncia la utilización de la religión por parte de un hombre blanco, adulto y poderoso, Félix Grandet, que también es ateo pero «se sirve de la religión para dominar a las mujeres que están a rededor de él».

«Es de un machismo absoluto —enfatiza Dughain—, él no solo tiene una autoridad incontestable, sino que se sirve de Dios, de un Dios que es el Dios de los machistas, puesto que es un Dios hombre. Es una forma aterradora de marginar a las mujeres en la sociedad, encerrándolas en el aburrimiento de lo cotidiano, puesto que no pueden hacer nada y su única distracción —lo dice la madre—, es ir a la iglesia.

Balzac era feminista
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