martes. 05.07.2022

Baños de barro de seis millones

El zoo de Barcelona construye un lodazal para ayudar en su recuperación social a tres elefantas, que llegaron al recinto tras un pasado de circos y maltratos
Las tres elefantas del zoo de Barcelona, Susi, Yoyo y Bully, han estrenado un nuevo lodazal. QUIQUE GARCÍA

Las tres elefantas del Zoo de Barcelona, Susi, Yoyo y Bully, han estrenado un nuevo lodazal en las instalaciones que habitan para bañarse con agua y barro este verano, casi como si estuvieran en su hábitat natural en África. A las tres paquidermas se las ve felices revolcándose en el fango y escupiendo agua por sus trompas, removiéndose pesadas, pero como si no tuvieran la edad que tienen: Susi, la mayor, con más de 53 años (19 en el zoo de Barcelona) es la más tranquila; Yoyo, que también sobrepasa los 50 años, (12 en Barcelona) ejerce de jefa del grupo; y Bully, la más joven, pero ya con casi 50 primaveras en su lomo (los últimos 9 en la capital catalana).

El director del Zoo, Sito Alarcon, destaca el esfuerzo hecho por el Zoo para mejorar las instalaciones y garantizar el bienestar de las tres elefantas, que tuvieron que ser resocializadas cuando llegaron a Barcelona con problemas emocionales y físicos.

Según Alarcon, han invertido más de 6 millones de euros en mejorar y adecuar las instalaciones donde viven las tres viejas elefantas, que durante un año siguieron un programa para recuperarlas «porque venían de un pasado azaroso, de circos, maltratos, encadenadas...»

«La intensa labor de los últimos años para garantizar su bienestar ha hecho que el Zoo de Barcelona se haya convertido en un referente europeo en la atención a elefantas viejas», destaca el director del histórico zoo barcelonés, que abrió sus puertas el 24 de septiembre de 1892, hace ya 129 años.

El barrizal les sirve a las elefantas, según sus cuidadores, para hidratarse en los días más calurosos y reproducir su comportamiento natural y además el barro adherido a la piel les protege del sol y de los parásitos.

La última ampliación de la instalación, situada en el bioma que simula la Sabana del Sahel, supone que las elefantas dispongan de un total de 5.500 metros cuadrados, en un recinto que está previsto que continúe mejorándose con más vegetación y que se ampliará hasta los 6.000 metros cuadrados.

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