miércoles 01.04.2020

Bebés, bichos, humor no falta y el Coronapunk

Una trabajadora de un zoo de Hungría.
Una trabajadora de un zoo de Hungría.

Siempre hay una letra pequeña, como la de los medicamentos, que solemos obviar pero esconde lo importante. En este coronavirus que nos azota cual pandemia bíblica, la tragedia está llena de secundarios que pasan desapercibidos, a propósito o no. Entre las pequeñas noticias del día, relegadas por el ciclón de datos de muerte y expedientes de regulación de empleo, han nacido dos bebés de madres con coronavirus en Canarias y Cataluña, ambos libres de la enfermedad. En estos tiempos de escasez y recogimiento, en el que el papel higiénico llegó a convertirse en un preciado bien, la pastelera Uliana Timoreeva ha creado una tarta en su panadería de Helsinki que es todo un homenaje al rollo. Hay quien augura que los abuelos del mañana contarán batallitas a sus nietos: «A tu edad, nos pegábamos por tirar la basura» o «En mis tiempos no necesitábamos salir de casa para divertirnos» y «Ojalá no os falte nunca papel higiénico en casa»... Este país nuestro, donde los bares son sagrados templos en los que hacer terapia de grupo entre caña y caña, ha resistido al cierre de la hostelería gracias al sentido del humor. Gimnasia, cine, televisión, memes en el móvil -que echa chispas- ayudan a sobrellevar la cuarentena.

Pero en esta España tan de tragicomedia, no falta el lado triste, que también tiene sus secundarios, como los empleados de las funerarias, sobre todo los de Madrid, llevando a los muertos de coronavirus a un Palacio de Hielo que se ha transformado en morgue. O las mujeres que siguen ejerciendo la prostitución para pagar la habitación donde viven. 700 perros y gatos de Castilla y León aguardan a que pase la cuarentena para ser adoptados. A falta de Eurovisión, el sábado llega el Coronapunk, musical que podrá seguirse en streaming para hacer más llevadero el encierro..

Bebés, bichos, humor no falta y el Coronapunk
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