jueves 13/8/20
Todo un caso

Botsuana llora la muerte de elefantes

Los expertos consideran que una neurotoxina es la responsable de trescientos paquidermos en la selva y descartan la caza ilegal o la falta de agua en la zona
Uno de los aproximadamente trescientos elefantes que han aparecido muertos en distintas zonas de Botsuana. STR/EFE
Uno de los aproximadamente trescientos elefantes que han aparecido muertos en distintas zonas de Botsuana. STR/EFE

El Gobierno de Botsuana y expertos internacionales han comenzado a valorar seriamente la posibilidad de que una neurotoxina sea la responsable de la muerte de unos trescientos ejemplares de elefante en las últimas semanas tras descartar otras posibilidades como la caza ilegal o la falta de agua.

Según una investigación realizada esta semana por el diario The Guardian, un 70 % de los paquidermos fallecidos en el delta del Okavango (en el norte del país) han sido encontrados sin vida cerca de lugares considerados como depósitos de agua, con los colmillos intactos —indicio de que no pueden ser víctimas de buscadores de marfil, sino demuerte por otras razones—. Además, los elefantes describen un extraño patrón circular antes de caer desplomados. El Gobierno de Botsuana cada vez se adscribe más a la teoría del patógeno a la espera de anunciar públicamente la semana que viene los resultados de los análisis efectuados a los cadáveres, según afirma el secretario permanente en funciones del Mnisterio de Medio Ambiente, Oduetse Koboto.

Los resultados iniciales, explicaron en rueda de prensa recogida por Bloomberg, han descartado todas las enfermedades habituales que causan la muerte en masa de los elefantes, por lo que el país podría estar enfrentándose a una «enfermedad realmente nueva».

El Gobierno también tiene que confirmar la cifra exacta de elefantes fallecidos hasta ahora. De momento, sus autoridades han verificado que 281 paquidermos han muerto en estas extrañas circunstancias, aunque ONG y expertos creen que la cifra total es de 350.

El director de operaciones de rescate de National Park Rescue, Mark Hiley, descarta la posibilidad de que los elefantes hayan muerto de coronavirus. La enfermedad, hasta ahora, aún no ha impactado a las personas que viven en el área y hay muy pocas pruebas de que los elefantes puedan enfermar por el virus. Otra opción que se ha descartado es la del envenenamiento porque los carroñeros no están muriendo tras devorar los cadáveres de los elefantes.

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