sábado 16/1/21

La búsqueda de reliquias milenarias

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alfonso garcía

Por algún motivo inexplicable, aquellos nueve anillos habían comenzado a fascinarme de inmediato, y no por sus supuestos milagros, sino por su desaparición». Le ocurre a Jon Bécquer, un antropólogo que trabaja buscando piezas históricas perdidas, pertenecientes en este caso al antiguo monasterio benedictino de Santo Estevo, en la provincia de Ourense, ahora convertido en parador. La fascinación le lleva a la investigación y la búsqueda, en cuyo trayecto se encontrará con personajes y situaciones sorprendentes, incluida la muerte de un falso monje poco tiempo antes de la cita que habían convenido.

Hay, sin embargo, dos planos temporales. El segundo se desarrolla en el siglo XIX: Marina —una mujer contracorriente que lucha contra los convencionalismos sociales de su época (1813-1890)— acaba de perder a su madre. Su padre, reputado médico en Valladolid, ejercerá como tal en Santo Estevo —«un lugar con leyes antiguas, bosques inmensos y reliquias milagrosas»—, quizá para aliviar su pena. Cuántas cosas ocurren en aquel lugar alejado del mundo, hasta la desamortización con sus imposiciones a monjes y civiles, a Marina, que «fue como un sueño», y Franquila, que han de preservar su amor huyendo de odios e insidias. Pero poniendo a buen recaudo los anillos: «aquellas reliquias custodiaban la memoria del lugar, su esencia y su significado».

Ni que decir tiene que ambos planos son complementarios, aunque narrativamente tengan en el discurso cierta independencia, uno de los logros y fortalezas de esta novela que atrapa de principio a fin y en la que encajan perfectamente todos los elementos puestos en escena, que no son pocos. Integra en ambos casos diversas ramificaciones, personajes y situaciones, con historias de amor de diverso signo e intensidad con el fondo del «reino verde y primitivo» de Galicia: misterios, leyendas, símbolos, secretos… que se activan también, y sobre todo, en los enclaves monásticos… Una prosa suelta, intensa pero serena, fluida y rica, con abundancia de diálogos en que participa un buen ramillete de personajes, algunos para el recuerdo, y que agiliza el ritmo, todo lo cual provoca una lectura muy agradable y atractiva.

La búsqueda de reliquias milenarias
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