viernes 05.06.2020

cartas al director

c Manuel Martínez Fernández escribe del ‘Covid-19’: «¿Será la maldición del año bisiesto? Pues puede que sea, pero lo que es evidente es que el terremoto producido en la población mundial y concretamente en la nuestra, desborda todas las más avanzadas previsiones que cualquier futurólogo pudiese pronosticar

Recuerdo que, siendo yo niño, mi madre me hablaba de la llamada enfermedad del ‘mal de moda’, que intereses políticos nos endosaron a los españoles allá por los años 1918 y 1919 con el nombre de gripe española, mi madre entonces tenía 8 años y la impresión que le quedó fue tan fuerte que oírselo contar era como ver las secuencias de una película de terror, con tanto realismo lo expresaba; ella me decía que, en la población en que vivía, Hospital de Órbigo, familias enteras perdieron a todos sus componentes y que estaban enterrando a uno de ellos y otro u otros del mismo grupo familiar quedaban agonizando, aquello me aterrorizaba y lo veía como un castigo divino, que diríamos hoy de destrucción masiva, me parecía estar viendo a los allegados con el féretro a hombros camino al cementerio esperando ser ellos los próximos en emprender ese mismo camino, pero llevados por otros.

De aquella debacle salvaron los más fuertes a los que el virus no pudo doblegar porque eran naturalezas formidables y poseían los anticuerpos precisos para detener a aquel invasor terrible que se cebó, sin compasión, con los más débiles.

Ni la higiene, ni la sanidad eran comparables a las actuales y de ello se derivó que los contagios y la mortandad fuesen muy superiores a las de ahora; nos olvidamos de ello y pensamos que esto jamás se volvería a repetir y de producirse, estaríamos preparados para detenerla de inmediato ¡Cuán equivocados! Nuevamente un virus insignificante nos ha acorralado con más virulencia de la que podíamos soportar y aquí hemos estado confinados, como si un monstruo extraño descomunal nos estuviese amenazando y nosotros acorralados por el miedo, al carecer de armas apropiadas para ahuyentarlo o destruirlo, la naturaleza nos ha dado una lección de humildad que sería muy conveniente no olvidarla.

Hoy, con 83 años, y el coronavirus aquí, he vuelto a revivir aquellas escenas terroríficas, al oír como en alguna residencia, cuando han llegado los sanitarios al lugar, se han encontrado con los cadáveres desperdigados unos por el suelo, otros por las habitaciones y unos pocos supervivientes que, como en aquellos tiempos de 1918, resistieron dada su naturaleza excepcional.

La pandemia viral ha producido otras dos pandemias más: la económica y la del miedo, que al menos, la primera de las dos puede tener, según mi criterio, consecuencias tan perniciosas como la del Covid-19 y la segunda, secuelas para un tiempo muy indeterminado, si no se encuentra un medicamento o una vacuna que frene este desconcierto.

A pesar de todo, los humanos seguiremos creyéndonos inmunes e invencibles».

c Sandra Pérez titula su escrito ‘Local, consciente y justo’: «Con el fin del estado de alarma cada vez más cerca y la nueva normalidad que ya estamos viviendo, la posibilidad de hacer turismo se aproxima. Aún con las restricciones y normativas previas, el turismo nacional es uno de los planes más próximos de los españoles este verano. Aunque todo este caos nos ha sacudido demasiado, la oportunidad que podemos ofrecerle al turismo nacional, al igual que a las tiendas locales, es enorme.

Siempre tenemos la tendencia a planear nuestras vacaciones fuera de nuestro país o de comprar en el supermercado más cerca de nuestra casa, sin preocuparnos demasiado a quién le estamos comprando o beneficiando.

Por eso, ahora tenemos una oportunidad maravillosa para cambiar ciertos hábitos que hacíamos antes incluso de manera automática. Planeemos más en casa, en nuestro país, salgamos a conocerlo, seamos más curiosos con lo que no tenemos tan lejos, que no por eso es menos bello. Compremos local, consciente y de manera más justa. Nos están abriendo unas puertas inmensas para apostar y ayudar a la tierra que nos vio nacer».

c Francisco Castilla García critica ‘Otro ataque a los mayores’: «Endesa ha ganado más dinero durante el estado de alarma que sus competidoras energéticas —las petroleras—. 2020 era el tercer año sin convenio laboral, y la denuncia de sus sindicatos UGT, CC OO y SIE iba camino del Supremo. Pretendía quitar de golpe durante la crisis los derechos conseguidos en convenio duirante los últimos 50 años como Fluido Eléctrico (salario en especie detallado en nomina), residencias, becas y otros históricos.

Entonces UGT, desmarcándose del grupo y con el 51 % de representación, firma el convenio que le plantea la empresa, con tantas irregularidades que la Dirección General de Trabajo decide no publicar en BOE mientras no se subsanen. Aún así lo aplican el 1 de mayo, fiesta del trabajo, afectando sobretodo a los desfavorecidos pensionistas, viudas y huérfanos. Con el dinero liberado Endesa ha repartido dividendos; el 70% pertenece a Enel Italia.

He tenido carnet de UGT durante 35 años, y no llego a comprender esta actitud».

c María Enríquez Millán escribe de ‘La cuarentena y los nuevos hábitos alimenticios’: «En esta época de confinamiento, son muchas las personas que han empezado a desarrollar diferentes hábitos alimenticios. Muchos que no solían utilizar una tabla de cortar o una sartén en su rutina diaria, ahora han comenzado a cocinar y a descubrir cosas nuevas en su cocina.

En estos tiempos, hemos visto como la harina y los productos para hornear se han vuelto productos exclusivos difíciles de encontrar en los supermercados. ¿Quién no ha aprendido a hacer un bizcocho o pan casero durante estos meses? ¿Y qué consecuencias nos van a traer estos nuevos hábitos alimenticios en nuestra vida?

Lo que sí es seguro es que las empresas de pérdida de peso van a empezar a ver un aumento de clientes. Y recordad que aparte de los dulces, el alcohol también engorda».

¿Cree que los ciudadanos actúan con suficiente cautela para frenar los contagios cuando salen a las calles?

SÍ 17%

NO 83%

Apoya la iniciativa

del Ayuntamiento

de León de reformar Ordoño II en estos momentos?

cartas al director
Comentarios